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La tecnología, así como ha generado empleos en las sociedades modernas, también ha hecho desaparecer muchos otros, desplazando la mano de obra humana. Lo cierto es que la relación entre la tecnología y el trabajo es un conflicto, pues todo se está automatizando. Este es el caso de los ascensoristas pues, hasta finales de la década de los 40, ir en ascensor era una profesión. Leer más

En muchas ocasiones, decidimos subir por las escaleras en lugar de utilizar el ascensor, pero muchas personas no pueden ni siquiera plantearse esta posibilidad. El acceso a los espacios para personas con movilidad reducida supone un problema social en muchas ciudades de España, incluso en Madrid y, frente a este escenario, es inevitable pensar en las facilidades que nos ofrece y lo necesario e indispensable que es tener un ascensor.

Según los datos del censo de población y viviendas del INE del año 2011, de los 129.085 edificios que había en Madrid en el momento, 84.179 no tenían ascensor, lo que representaba un 66% del total. Ciertamente, el Ayuntamiento en estos años ha otorgado diversas subvenciones para la instalación de ascensores en estos edificios, lo cual significa que el panorama ha mejorado. Sin embargo, no podremos tener cifras oficiales hasta el próximo censo en el 2021.

El problema se presenta, especialmente, en los edificios de cinco y seis plantas, pues sólo el 40% de los edificios con cinco alturas en Madrid tienen ascensor. Muchos de ellos son construcciones de la década de los 60, cuando el ascensor se consideraba un lujo.

Según este mapa de Urban Data Analytics, donde se muestran en rojo los barrios donde predominan las viviendas con ascensor y en verde aquellos en los cuales sucede completamente lo contrario, es evidente que los barrios más afectados son los del sur de la ciudad. Allí las viviendas son, por lo general, de antigua construcción y están en pleno proceso de modernización. Además, otro factor muy importante es que la mayoría son chalés unifamiliares. San Diego, Pueblo Nuevo, San Andrés, Valdezarza son algunos de los barrios más afectados. Sin embargo, según las estadísticas, la cosa pinta peor en Aluche. Cinco de las ocho secciones censales con más viviendas de seis plantas sin ascensor están allí, concretamente en la colonia de Puerto Chico. El primer ascensor se instaló en el 2015 y el acontecimiento fue tal, que salió en el periódico local.

El escenario es diferente si miramos las zonas en color rojo, caracterizadas por tener viviendas más modernas, nuevas construcciones y mayores rentas per cápita. De cualquier forma, la conclusión es solo una: el ascensor es un elemento indispensable en nuestra vida cotidiana.

Razones para instalar un ascensor:

  • Aunque, sin duda alguna, representa una comodidad, hay personas que realmente lo necesitan para poder desplazarse, incluso para poder salir de su vivienda. Personas mayores, con movilidad reducida, padres con niños pequeños, subir con las bolsas de la compra. Instalar un ascensor es una inversión en calidad de vida.
  • Se revaloriza la vivienda. Los pisos en fincas que cuentan con ascensor se pueden vender hasta un 30% más caro que aquellos que no disponen de él.
  • Un ascensor supone comodidad para todos y ahorro en tiempo a la hora de movilizarnos.

En Inapelsa ascensores diseñamos y fabricamos el ascensor necesario para tu finca. Te sorprenderás con las posibilidades con las que contamos para encontrar el elevador que más te guste. Nuestro departamento técnico te realizará un estudio para desarrollar un proyecto de instalación del ascensor que necesitas, adaptándonos a tus necesidades.

 

Fuente: El Diario de España

Para todos, usar el ascensor forma parte de nuestra vida cotidiana y es completamente normal tenerlo como opción número uno para trasladarnos de forma rápida, incluso ante una situación de emergencia. Sin embargo, se pueden presentar situaciones de riesgo en las que usar el ascensor puede representar un peligro para nosotros. ¿Sabes cuáles son?

En un incendio

Seguro que habrás leído y escuchado varias veces que ante un incendio la primera prohibición es no usar el ascensor. ¿Por qué? Lo más importante es que ante una situación como esta puede haber un corte de electricidad y, en consecuencia, el o los ascensores del edificio dejarán de funcionar inmediatamente. De hecho, suspender el suministro eléctrico del edificio es uno de los primeros protocolos de actuación de los bomberos para evitar explosiones.

Por otra parte, el hueco del ascensor actúa como una especie de chimenea, ya que los gases que se producen en el incendio buscan cualquier espacio para salir y, este, es uno de ellos. Quedar encerrado en la cabina podría ser muy peligroso en un escenario como este.

Mantener la calma es importante al igual que identificar el lugar en el que se encuentra el incendio. Si se genera en plantas superiores, accede rápidamente a las escaleras y abandona el edificio. Por el contrario, si se encuentra por debajo de la planta en la que estás y, en caso de que el fuego haya alcanzado ya las salidas del edificio, es más conveniente acceder a la terraza donde habrá aire y mayor facilidad a la hora del rescate.

Durante un terremoto

El daño más frecuente que puede producir un seísmo en los ascensores es el descarrilamiento del contrapeso. Su función es, principalmente, equilibrar las cargas o el peso de la cabina para facilitar el trabajo del motor. Cuando esto ocurre, dependiendo de la magnitud del seísmo, el contrapeso puede impactar con excesiva velocidad en la cabina o, incluso, la cabina puede desplomarse completamente.

Tormentas eléctricas

Las tormentas de verano, las fuertes lluvias y la humedad son factores naturales que también pueden ocasionar averías en un ascensor. Durante una tormenta, una de las consecuencias evidentes son los cortes de electricidad. Aunque en este caso es probable que el servicio se restablezca rápidamente, podrías quedarte atrapado en la cabina.

Si las precipitaciones son muy intensas y prolongadas, también pueden producirse filtraciones en la sala de máquinas o inundaciones en pozos y pasadizos. No uses el ascensor si te encuentras en una de estas situaciones.

Inundaciones

Finalmente, y en ocasiones, si hay algún tipo de filtración en el edificio puede inundarse el foso del ascensor. Esto puede ocurrir por varias razones: por daño en una tubería de agua o saneamiento del edificio, por inadecuada impermeabilización del foso, por la subida del nivel freático o por filtraciones de agua de lluvia. Ante esta situación, existe un riesgo eléctrico y de oxidación del mecanismo del ascensor o de la propia cabina, los cuales no están diseñados para mantener contacto con el agua de forma constante. Por lo que es indispensable suspender el uso del ascensor hasta hallar la raíz del problema y solucionarlo.

¿Te ha gustado el artículo? Te recomendamos leer también “¿Qué hacer si te quedas atrapado en un ascensor?”. Compártelo con tus familiares y amigos.

El ascensor del Arco Gateaway, se alza imponente sobre el Río Misisipi en Misuri, es el monumento construido por el hombre más alto de Estados Unidos. También se le conoce como “puerta de occidente” y fue construido y diseñado por el arquitecto de origen finlandés, Eero Saarinen, en honor a la expansión hacia el oeste del territorio norteamericano. Comenzó a erigirse durante el invierno de 1963 y terminó a finales de 1965, abriendo sus puertas al público dos años después.

Hay dos formas de ascender a sus 192 metros de altura: por las escaleras de emergencia ubicadas a cada lado del monumento, con 1.076 escalones cada una o, por supuesto, en ascensor. El acceso al monumento es subterráneo, donde comienza lo impresionante. El centro de visitantes, situado bajo el arco y entre las patas, es de grandes dimensiones y alberga oficinas, un museo, un cuarto de máquinas y la sala de espera para tomar el ascensor.

Nuestro medio de transporte favorito en el Arco Gateaway está formado por dos tranvías, uno en cada pata. Se trata de un grupo de 8 cápsulas de aspecto futurista y forma ovoide, cada una con capacidad para 5 personas. Dichas cápsulas ascensor salen cada 10 minutos, con un recorrido de cuatro minutos en subida. Al salir, los visitantes ascienden por una pequeña rampa para entrar en el observatorio, en lo más alto del arco. Se trata de una pequeña sala arqueada con capacidad para 160 personas, pero con unas vistas impresionantes. Hay 32 ventanas, 16 a cada lado, dispuestas a lo largo del observatorio y a través de las cuales se puede apreciar el Río Misisipi, el sur de Illinois, la ciudad de San Luis y, si hace buen tiempo, se puede llegar a ver hasta casi 50 kilómetros de distancia desde allí.

Datos curiosos:

  • Los ascensores del arco se instalaron en 1968. Antes de esto, las personas ascendían por las escaleras. Lleva aproximadamente una hora y media llegar al observatorio a pie.
  • El presupuesto de construcción fue de 13 millones de dólares de la época.
  • Está construido en acero inoxidable.
  • El 15 de enero de 1969, un visitante de Nashville, Tennessee, se convirtió en el millonésimo visitante en llegar al observatorio; la diezmillonésima persona ascendió a la parte superior el 24 de agosto de 1979.
  • En 2007, los tranvías habían recorrido en todos sus viajes un total de 400.000 kilómetros, habiendo transportado a más de 25 millones de pasajeros.
  • No es accesible para personas con movilidad reducida, por el pequeño espacio de los ascensores. Además el observatorio no dispone de ningún tipo de asientos.
  • El arco mide 630 pies de altura, un poco más del doble de lo que mide la Estatua de la Libertad.
  • Pesa 17.246 toneladas, 900 de ellas corresponden al recubrimiento de acero del exterior.

¿Cuál dirías que es la mayor virtud de estos increíbles ascensores? Sin duda, en Home creemos en su gran capacidad para llevarnos a lo alto y brindarnos vistas fenomenales. Disfruta del siguiente vídeo y cuéntanos tu opinión en los comentarios.

 

Seguro que habrás visto, incluso en fotografías, la portada de una de las edificaciones más importantes de Barcelona cubierta por andamios gigantes y en diferentes fases durante años. Y es que el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia no sólo ha sido expuesto a una imponente restauración, sino que casi 140 años después aún sigue en construcción. Escáners, escaladores, grúas con cámaras integradas y otras tecnologías de vanguardia son las responsables de gestar un resultado que nos dejará a todos maravillados.

La construcción de la Sagrada familia se inició en el año 1882 y para cuando acabe de erigirse en 2022 según lo previsto con el levantamiento de seis torres adicionales, una de ellas denominada la torre de Jesucristo, será el edificio más alto de Barcelona. No cabe duda de que la obra de Gaudí es un ícono arquitectónico de la capital catalana y, por si fuera poco, contará con un moderno ascensor en esta nueva torre. Sí, has leído bien. Un ascensor que se está preparando para el interior del núcleo de la torre de Jesucristo y que facilitará el acceso desde los 85 hasta los 138 metros de altura.

Como aprecias en la fotografía, el ascensor de la Sagrada Familia, estará dentro de una escalera de caracol dispuesta a lo largo de toda la estructura, construida en paneles de piedra tesada, cuyo tamaño y peso son cuatro veces los de un elefante. Los arquitectos debatieron la posibilidad de construir todo en este material, incluso el ascensor. Sin embargo, sólo se tenían previstos unos óculos circulares para permitir al visitante mirar el exterior de manera intermitente a medida que avanzaba el recorrido, pero en un espacio tan cerrado esto no resultaba atractivo. Así que, en combinación con la piedra del exterior, decidieron construir el ascensor de vidrio y acero, lo que promete conseguir que el visitante disfrute de una experiencia trascendente y pueda admirar el interior de la torre durante todo el viaje.

Toda la cubierta es de vidrio transparente, lo que da una sensación de amplitud. Además, la estructura de este cierre del ascensor es extremadamente ligera, y cuelga de una plataforma superior situada a 144 metros de altura a partir del plano del templo, a la que se podrá llegar subiendo a pie un piso más después de la última parada, situada a una altura de 138 metros.

Seguramente te preguntas, ¿es realmente seguro un ascensor de vidrio? La respuesta es sí. Y es que no es cualquier vidrio, el ascensor de la torre más alta de la Sagrada Familia contará con piezas de grandes dimensiones y una triple capa de vidrio curvo. En las estructuras compuestas por este tipo de materiales siempre es necesario usar vidrio de seguridad de diversas capas para que, en el hipotético caso de que un golpe rompa el vidrio, no caigan trozos astillados, ni quede un vacío desprotegido. De esta manera, las diferentes capas facilitan que se sostengan mutuamente y, aunque estén agrietadas, se mantengan en su sitio dejando un margen de tiempo para la reparación.

El resultado de esta construcción será un increíble ascensor moderno, minimalista y que promete una experiencia inolvidable. El crecimiento de la basílica gaudiniana, con la construcción de estas torres, es el elemento más significativo de toda esta transformación. Como último dato curioso, el pasado 27 de marzo se colocó el segundo nivel de la Torre de Jesucristo, por lo que ya ha llegado a los 95,68 metros de altura.

Fuente: Blog de La Sagrada Familia

Si se te cruza un gato negro tienes mala suerte; no pases el salero, ¡que horror!… ¿Cuántas veces no hemos escuchado frases como estas? Muchas. También hay supersticiones en ascensores y una serie de historias y hoy mencionamos cinco de ellas.

1. Ni número 13, ni número 4

Así como en occidente el número 13 es de mala suerte, en China el premio a los malos augurios se lo lleva el número 4. A tal punto, que muchos ascensores no disponen de la cuarta planta en el tablero, ni tampoco del 14, el 24 ni ninguna planta que contenga este número. La razón es que, en mandarín, la pronunciación entre las palabras “cuatro” y “muerte” es muy similar, y esta última se evita a toda costa en la vida cotidiana.

2. Mucho peso, menos seguridad

Puede que todos hayamos pensado en algún momento de nuestra vida que si el ascensor lleva mucho peso (bien sea muchas personas o equipos de gran tamaño dentro) no es seguro y puede desplomarse durante el trayecto. Lo cierto es que esto es totalmente falso. En caso de haber demasiado peso, lo normal es que el ascensor no cierre sus puertas hasta que se aligere un poco la carga y pueda comenzar el recorrido.

Esto también podríamos relacionarlo con otra creencia, que el ascensor tiene un único cable que lo sostiene y que, si se rompe, se caerá y podremos sufrir un accidente. Un ascensor dispone de varios cables de acero y diversos mecanismos que lo sostienen y hacen seguro en todo momento.

3. Las puertas pueden abrirse en cualquier momento

¿Pueden abrirse las puertas del ascensor, aunque este no se encuentre en una planta? Falso. Los ascensores están configurados para que la cabina controle el abrir y cerrar de las puertas única y exclusivamente una vez se encuentre en alguna planta a través de un complejo mecanismo.

4. El misterio de los espejos en el ascensor

Que haya espejos en los ascensores no es casualidad ni mero capricho, al contrario, su propósito es completamente psicológico. Cuando comenzaron a construirse edificios de gran altura y aún los ascensores eran muy lentos, se instalaron algunos espejos para que las personas pudieran admirarse y no aburrirse durante el trayecto. Hoy en día los ascensores son mucho más veloces, sin embargo, se ha mantenido este elemento ya que da sensación de amplitud y alivia la ansiedad que puede generar en muchas personas verse en un sitio tan pequeño.

5. ¿Y si te quedas atrapado?

Al quedarse atrapado en un ascensor, lo mejor es salir rápidamente pues algo malo puede ocurrir. Esto es una creencia muy arraigada y probablemente tenga mucho que ver con el nerviosismo que puede ocasionar el encierro. No obstante, los ascensores en la actualidad son bastante seguros y lo mejor que podemos hacer en estos casos es buscar la forma de pedir ayuda y esperar. Si quieres saber un poco más de este tema, te recomendamos leer nuestro artículo “¿Qué hacer si te quedas atrapado en un ascensor?”

El ascensor es parte de nuestra vida diaria, nos sube y nos baja en cada momento que lo necesitemos, ahorrándonos un montón de tiempo. Pero, ¿cómo llegamos hasta aquí? ¿cómo se inventó el ascensor? ¡Sigue leyendo!

Aunque el concepto de ascensor sea bastante antiguo y estuviera presente, por ejemplo, en los teatros griegos para subir y bajar actores al escenario, su aplicación y transformación en lo que conocemos hoy día es relativamente reciente. Lo primero que hay que entender es que, sin la invención de la polea y de la máquina de vapor, los ascensores no hubieran sido posibles. Según diversas investigaciones realizadas, todo indica que el primer ascensor se construyó en el Palacio de Versalles para uso privado de Luis XV, a mediados del siglo XVIII. El monarca lo utilizaba para visitar discretamente a sus amantes en los pisos superiores del palacio, sin ser visto por los salones y escaleras. El sistema era sencillo, aunque muy lejos de ser mecánico, y se basaba en una serie de contrapesos de fácil manejo, con lo que el Rey estaba encantado. “No está mal para alcanzar el cielo”, decía.

Con la transformación social que produjo la Revolución Industrial, empezaron a evolucionar rápidamente las ciudades, fenómeno que se materializó fuertemente en Estados Unidos y se fue esparciendo por el resto del mundo. Además, aumentó el precio del suelo y la única forma de aprovechar al cien por ciento el espacio era construir en vertical, teniendo los mismos metros cuadrados, pero con más plantas. Y, por otra parte, descendió el precio del acero como consecuencia del rápido desarrollo del país.

Todo esto hizo posible que el primer ascensor mecánico se instalara en Londres en 1829 con capacidad para 10 personas. Esto tuvo lugar en el Coliseum londinense, donde un vocero aclamaba la atención de las personas, invitándoles a subir con la promesa de que tendrían en lo alto las mejores vistas de la ciudad.

Unos años más tarde, en 1851, se construyó el primer prototipo de montacargas de la historia: se trataba de una plataforma unida a un cable, capaz de subir y bajar mercancías y personas. Esto, aunado a la necesidad de la sociedad de la época de trasladarse con poco esfuerzo en edificios cada vez más altos y almacenes cada vez más grandes, fue lo que inspiró el diseño del primer ascensor de uso público en 1852. Se instaló en un edificio de 5 plantas en Broadway, en la tienda de artículos de porcelana Haughwout. El ascensor era capaz, a través de una máquina de vapor, de elevar a una velocidad de 10 o 12 metros por minuto a 6 personas a la vez y, además, tenía un sistema dentado con barras de hierro en los rieles, que permitía amortiguar la caída en caso de que se rompiera el cable. Este nuevo método de seguridad impedía que los ascensores se estrellasen contra el suelo en caso de accidentes y supuso una verdadera revolución para la industria. Luego, en 1872, se inventó el ascensor hidráulico de engranajes y los de vapor dejaron de circular.

Para ese entonces, sólo se permitía que los edificios tuvieran 5 plantas y, gracias a este invento, se construyeron en 1889 la Torre Eiffel, con un ascensor capaz de subir ciento sesenta metros, en 1907 el rascacielos Singer de Nueva York, que tenía más de 40 pisos, y posteriormente en 1932 comenzó la instalación de ascensores rápidos en el Empire State.

Evolución tras evolución, es así como tenemos en la actualidad ascensores fenomenales con tecnologías cada vez más sofisticadas y rascacielos impresionantes. ¿Te ha gustado el artículo? ¡Compártelo!

Esperamos que no te haya pasado nada parecido, pero nunca está de más saber qué puedes hacer en caso de que, en algún momento, llegues a quedarte atrapado o atrapada en un ascensor. Hay muy pocas probabilidades de que esto ocurra pero, ¿y si pasa? ¿Qué deberías hacer?.

Mantén la calma

Es normal que el nerviosismo se adueñe del momento, pero lo primero que debes hacer, y aunque parezca irónico, es mantener la calma. Si hay más personas contigo, esto será primordial si debes tranquilizar a otros. Es importante saber que todos los ascensores en la actualidad tienen un sistema de entrada y salida de aire, frenos automáticos que evitarán la caída y respaldos de energía ante cortes eléctricos inesperados.

Comunícate

Aclarado esto, lo próximo que debes hacer es dar a conocer tu situación a través de diferentes medios, que mencionamos por orden de importancia:

  • El intercomunicador que tienen muchos ascensores o, en su defecto, el botón de emergencia.
  • Tu móvil (si lo llevas contigo). Puedes llamar al teléfono de emergencias de la empresa de mantenimiento del ascensor, el cual encontraras en una pegatina en el interior de la cabina. También a los bomberos

Si ninguna de estas opciones funciona, puedes proceder entonces a hacer algún tipo de ruido que llame la atención de las personas en el exterior. No es la opción más operativa, pero puede ser de mucha utilidad. Golpea y grita para que alguien del edificio pueda oírte, eso sí, evita a toda costa saltar dentro de la cabina.

Cuando logres comunicarte con alguien, especifica cuántas personas se encuentran dentro del ascensor y si alguna de ellas necesita atención preferencial. También, y si es posible, la planta en la que te encuentras.

Como expertos en ascensores, te aconsejamos que bajo ninguna circunstancia intentes forzar las puertas del ascensor. Esto podría ocasionar daños en los mecanismos de apertura y complicar el rescate, incluso podrías tener un accidente mientras tratas de salir por tus propios medios. Lo más recomendable es esperar la llegada de un equipo especializado, aunque tengas vecinos queriéndote ayudar a salir desde el exterior del ascensor.

En cualquier caso, es importante no perder la cabeza y disponer de un buen servicio de mantenimiento para tu ascensor. ¿Quieres más información sobre este servicio? Haz click en el siguiente botón.

 

Bien dicen por ahí, más vale prevenir que reparar. Un buen ascensor nos asegura a todos viajes tranquilos, seguros y felices, y ello requiere de un aspecto imprescindible: el mantenimiento. Planificar y controlar que el funcionamiento del ascensor sea el correcto, detectar fallos inherentes a materiales o procesos e identificar inconvenientes son acciones que garantizan el buen servicio y óptimas condiciones de seguridad

Sin embargo, más allá de la tranquilidad que nos brinda que el ascensor que usamos a diario esté en óptimas condiciones, por normativa estatal, todo ascensor debe tener suscrito un contrato de mantenimiento con una empresa especializada que avale su buen estado y uso seguro. ¿Qué incluye este mantenimiento? Revisar que los amortiguadores estén en buen estado, el seguro y correcto funcionamiento de las puertas, así como de las cerraduras, las cuales básicamente impiden que la puerta se abra sin que el ascensor esté en la planta y lo detienen si el circuito se abre. Esto, entre otras cosas.

En Inapelsa ascensores somos líderes en proporcionar un servicio de calidad para el mantenimiento de los equipos que instalamos. Además, en los últimos años nos hemos posicionado en un lugar privilegiado siendo especialistas en el sector de mantenimiento multimarca y todo ello con una rapidez de respuesta y calidad en el servicio inmejorables. Y aquí viene la pregunta más importante: ¿qué tipo de contrato necesita tu ascensor? Desde Inapelsa te lo explicamos.

Contrato Complet

La finalidad de nuestro contrato de mantenimiento de ascensores Complet es mantener el equipo en óptimas condiciones de funcionamiento, seguridad y confort para garantizar su disponibilidad de uso y minimizar el número de avería.

¿Qué incluye?:

  • Revisiones periódicas de mantenimiento preventivo.
  • Mantenimiento correctivo para subsanar averías en respuesta a llamadas por parte del cliente, enviando personal cualificado en horario de 9 a 19 horas de lunes a viernes y en el mismo día de la recepción de la llamada.
  • Atención personalizada de llamadas por averías las 24 horas, 7 días a la semana, 365 días de año.
  • Servicio de rescate 24 horas.
  • Seguro de responsabilidad civil incluido con cobertura de 3.000.000.-€

¿Qué no incluye este contrato?:

  • Reparación, sustitución o adaptación de piezas ya sea por necesidad de funcionamiento del ascensor o las ordenadas por Organismos de Control, normativas, vandalismo…

Contrato Premium

Éste es nuestro contrato por excelencia. Incluye todos los beneficios que te ofrecemos en el contrato Complet además de la reparación y sustitución de piezas a cargo de Inapelsa Ascensores según lista especificada en el propio contrato.

¿Qué no incluye este contrato?:

  • Coste de determinados materiales y piezas no indicadas en el contrato de mantenimiento.
  • Adaptación de piezas ordenadas por Organismos de Control, normativas, vandalismo…

Contrato Excellent Plus

Éste tipo de contrato te permite planificar el gasto de equipo y se adapta perfectamente a tus necesidades y comodidad.

¿Qué incluye?:

  • Revisiones periódicas de mantenimiento preventivo.
  • Mantenimiento correctivo para subsanar averías en respuesta a llamadas por parte del cliente, enviando personal cualificado en horario de 9 a 19 horas de lunes a viernes y en el mismo día de la recepción de la llamada.
  • Reparación y sustitución de piezas a cargo de Inapelsa Ascensores según lista especificada en el propio contrato.
  • Atención personalizada de llamadas por averías las 24 horas, 7 días a la semana y los 365 días de año.
  • Servicio de rescate 24 horas.
  • Seguro de responsabilidad civil incluido con cobertura de 3.000.000.-€

¿Qué no incluye este contrato?:

  • Coste de determinados materiales y piezas no indicadas en el contrato de mantenimiento.
  • Adaptación de piezas ordenadas por Organismos de Control, normativas, vandalismo…

¿Tienes alguna pregunta? ¡Puedes ponerte en contacto con nosotros y estaremos encantados de contestar a todas tus dudas!