«A cota cero», «a pie de calle», o «a ras de suelo» son expresiones que comparten un mismo significado y que seguro que has llegado a utilizar en algún que otro momento. ¿Serías capaz de aportar una definición?

Cuando se habla de bajar un ascensor a cota cero, se habla de efectuar las obras e intervenciones necesarias en un edificio para que la entrada del ascensor esté al mismo nivel que la vía pública. Todo parece razonable hasta aquí, ¿cierto?

Ahora bien, resulta bastante más común de lo que parece acceder al vestíbulo de algún edificio público o al portal de cualquier bloque de viviendas y, casi por obligación, tener que subir un pequeño tramo de escaleras antes de poder alcanzar el ascensor.

Por detalles como estos, nos damos cuenta de que la mera presencia de un ascensor no garantiza al cien por cien la accesibilidad de un edificio. Porque, dos o tres escalones no implican un gran esfuerzo físico para la mayoría de nosotros, pero sí para las personas mayores o para aquellas con movilidad reducida. Sin mencionar a las que necesitan desplazarse con silla de ruedas o por medio de otros tipos de ayuda técnica para la movilidad.

Así que, un inmueble no podrá ser completamente accesible si su ascensor no está instalado a cota cero; una desventaja que los residentes que no tengan total autonomía de movimiento advertirán como una barrera arquitectónica en toda regla.

 

¿Es obligatorio bajar a cota cero el ascensor?

Desde diciembre del año 2017, la ley de Propiedad Horizontal es clara sobre la obligatoriedad de acondicionar los edificios, para que tanto personas discapacitadas como personas mayores de 70 años puedan acceder a sus viviendas sin tener que hacer frente a ningún obstáculo.

¿Qué ocurre entonces con los edificios que tengan un ascensor al que no se pueda acceder directamente desde el nivel de la puerta de la calle? ¿Es obligatorio bajarlo a cota cero?

, por insignificante que sea el desnivel existente entre la entrada del edificio y la puerta del ascensor, será necesario llevar a cabo una reforma de la instalación para que el inmueble ofrezca una accesibilidad plena a sus ocupantes, y para que pueda cumplirse lo que dispone la normativa.

¿Cuáles son las alternativas?

Una bajada a cota cero es, casi en todos los casos, la solución más práctica y efectiva. Sin embargo, puede llegar ser costosa a nivel económico y de infraestructura. Por su antigüedad y características, no todos los edificios pueden prestarse fácilmente a este tipo de remodelaciones. Y no siempre todos los miembros de la comunidad disponen de los medios necesarios para costear la obra.

Frente a estas situaciones, las rampas, sillas o plataformas salvaescaleras pueden llegar a ser un recurso muy socorrido, de menor envergadura y menor coste económico.

 

En Inapelsa, entendemos la accesibilidad como el derecho humano fundamental a acceder a cualquier experiencia vital. Por eso nuestro trabajo se centra en ofrecer soluciones que mejoraren la calidad de vida de las personas, facilitando su desplazamiento por la ciudad y también su acceso a edificios y viviendas.

 

Estamos disponibles para atender cualquier consulta o petición mediante correo electrónico o por teléfono, y también en persona en cualquiera de nuestras delegaciones.

¿Sabías que una nivelación imprecisa en los ascensores puede dificultar la entrada y la salida de la cabina e incluso constituir una barrera de accesibilidad? Te damos todos los detalles en esta entrada del blog.

En el corazón de Manhattan, un nuevo rascacielos se ha incorporado al impresionante y siempre cambiante horizonte de la ciudad de Nueva York.

Se llama One Vanderbilt, mide 426 metros de alto y fue inaugurado el 14 de septiembre de 2020.

Pero acabemos con los preámbulos; si por algo nos resulta especialmente interesante este mastodóntico edificio es porque entre sus plantas 57 y 59 se encuentra el que ahora es el mirador exterior más alto del centro de Nueva York, que recibe el nombre de Summit (cima).

Y hay más. Del suelo lo separan 368 metros, que pueden recorrerse cómodamente a bordo de uno de sus espectaculares ascensores panorámicos acristalados. Esta atracción tiene por nombre Ascent (ascensión).

Desafiando a la gravedad

Ascent escala estos casi 400 metros en tan solo 40 segundos y proyecta un juego de luces durante el recorrido para hacer aún más emocionante la experiencia.

El Central Park, la Gran Manzana, el Empire State o el edificio Chrysler son algunos de los principales atractivos neoyorquinos que pueden contemplarse durante este sobrecogedor viaje en ascensor.

¡Solo ver este vídeo grabado desde el interior de una de las cabinas ya causa vértigo!

 

Pero las emociones fuertes no terminan aquí. Porque además de Ascent, el One Vanderbilt acoge otra gran atracción no apta para cardíacos.

Su nombre es Levitation (levitación) y, en pocas palabras, está compuesta por grandes estructuras cúbicas de cristal anexas al exterior del edificio, que producen en los visitantes la sensación de estar completamente suspendido en el aire al caminar sobre sus suelos transparentes.

Una vez más comprobamos cómo la utilidad de los ascensores va mucho más allá de la accesibilidad. Gracias a ellos, tenemos la oportunidad de experimentar sensaciones y de vivir experiencias tan asombrosas como las que ofrecen los ascensores de este moderno edificio en Nueva York.

A nosotros nos encantaría visitarlo, ¿y a ti?

En Inapelsa también sabemos mucho sobre ascensores panorámicos: diseñamos y fabricamos ascensores con acabados en cristal a gusto de cada cliente, utilizando los materiales más elegantes y resistentes.

Contacta con nosotros en cualquier de nuestras delegaciones y cuéntanos tu proyecto.

¿Alguna vez has detectado desniveles al entrar o salir de un ascensor? En esta entrada de nuestro blog te hablamos sobre los problemas de nivelación de las cabinas.

La segunda causa más frecuente de los accidentes en ascensor está relacionada con el embarque y desembarque de los pasajeros. Así lo demuestra un estudio que la Federación Empresarial Española de Ascensores (FEEDA) llevó a cabo con datos del año 2020. La primera posición la ocupan los accidentes por atrapamiento y la tercera los de paradas entre desembarques.

Cuesta creerlo, pero entrar y salir de un ascensor puede albergar pequeños peligros de los que quizás nunca nos hayamos percatado.

¿Cuál es el motivo? Una nivelación deficiente de la cabina con la planta al comienzo o término de cualquier trayecto, ya sea de subida o bajada.

Con todo, FEEDA también informó de un descenso del 14 % frente a 2019 en el número de accidentes que tuvieron lugar por esta razón, con un total de 278.

Una cifra que, contrastada con los cientos de desplazamientos diarios que realizan estos aparatos y los miles de usuarios que suben y bajan del mismo cada día, resulta, cuando menos, insignificante.

Así que no hay por qué temer, únicamente debemos tener un poco de precaución y asegurarnos en todo momento de que el mantenimiento de nuestro equipo está en regla.

 

Una muy pequeña barrera de accesibilidad

La normativa en vigor establece que todos los ascensores deben aterrizar a ras de suelo y que, de producirse un desnivel, este no podrá exceder los 10 milímetros (1 cm) en ninguna circunstancia.

Es posible que para la mayoría, un escalón de unos cuantos milímetros nos resulte inofensivo y casi imperceptible, pero se trata de un desnivel lo suficientemente grande como para ocasionar dificultades de desplazamiento a cualquier persona con movilidad reducida, tales como usuarios de silla de ruedas u otras personas que necesiten de algún punto de apoyo para moverse (bastones, andadores, muletas, etc.).

 

 

¿Por qué ocurre?

Cuando la nivelación no es todo lo precisa que debiera ser, uno o varios factores en el funcionamiento del ascensor podrían estar entrando en juego:

  • Una carga que sobrepase la capacidad de la cabina y que haga que esta ceda
  • La antigüedad o el desgaste de los componentes del equipo, como las piezas que intervienen en el frenado
  • En los ascensores hidráulicos, cambios en la consistencia o calidad de los fluidos que lubrican los mecanismos

 

De un modo u otro, lo más recomendable en estos casos siempre será dar parte a la compañía mantenedora y permitir que sean los técnicos quienes valoren el problema y nos indiquen cómo proceder. Puede que el equipo simplemente necesite una puesta a punto.

Quedémonos con esto: cuanto antes abordemos cualquier problema con nuestro ascensor, menores serán los riesgos de sufrir algún percance.

 

Como compañía experta en el mantenimiento multimarca, Inapelsa se encarga de resolver esta y otras muchas incidencias técnicas en todo tipo de aparatos de elevación.

Si crees que la nivelación de tu ascensor está fallando y que alguno de tus vecinos puede tener problemas para entrar y salir de la cabina, ponte en contacto con nosotros y nos encargaremos de realizar los controles convenientes para tu equipo.

 

Quédate un rato más en nuestro blog, aún tenemos muchas más cosas interesantes que contarte.

¿Cuánto sabes sobre la historia de los ascensores? ¡Compruébalo aquí!

La necesidad de desplazarse y de transportar mercancías de un lugar a otro es tan propia del ser humano como su capacidad de andar sobre dos pies.

A lo largo de nuestra evolución y de las diferentes etapas de la historia, hemos conseguido dar respuesta a esta necesidad agudizando nuestro ingenio y valiéndonos de los recursos que teníamos a nuestro alcance en cada momento.

El ascensor, como sistema de elevación y carga, ha sido perfeccionado una y otra vez desde sus más remotos orígenes hasta el tiempo presente, dejando de ser una herramienta primitiva y rudimentaria para convertirse en el sofisticado y confiable medio de transporte que conocemos hoy.

¡Acompáñanos en este repaso cronológico a la vida del ascensor!

 

Un invento aún sin nombre

Para entender el largo camino que hemos recorrido, primero debemos remontarnos al Antiguo Egipto, en el que los primeros mecanismos de elevación estaban compuestos por rampas y cuerdas principalmente, que los egipcios empleaban para cargar piedras y otros materiales durante la construcción de sus pirámides.

Saltando adelante en el tiempo hacia el periodo helenístico, el erudito Arquímedes ideó un elevador que se accionaba mediante cuerdas y poleas, y que se impulsaba con la fuerza de los hombres. En ellos se encontró una herramienta muy útil de carga y descarga para los espectáculos del circo romano. Tanto gladiadores como bestias eran transportados en estos elevadores antes de los enfrentamientos en la arena del coliseo.

Con la Edad Contemporánea llegaron las máquinas a vapor, que revolucionarían el trabajo en las fábricas y también los sistemas de elevación.

Al mismo tiempo, se comprobó que la fuerza del agua era capaz de mover cargas de gran tonelaje, por lo que no es extraño que esta ventaja también se pusiera al servicio de los ascensores.

William Thompson, físico e ingeniero británico, dio a luz al primer ascensor hidráulico de la historia en 1845, cuya fuente de energía era, como bien se deduce, la presión del agua. Los ascensores hidráulicos fueron sustituyendo paulatinamente a los ascensores accionados por mecanismos a vapor.

 

El primero de todos

En 1854, de la mano del estadounidense Elisha Graves Otis, nació por fin el concepto de ascensor de la era moderna.

Fue durante la Exposición del Palacio de Cristal de Nueva York de ese año cuando Otis le presentó al mundo su reinvención de este, ya, histórico artilugio: un modelo de ascensor lo suficientemente seguro como para que cualquier persona pudieran viajar en él sin sufrir ningún percance.

Lo consiguió mediante la integración de un sistema de seguridad con piezas dentadas en los raíles de la estructura, que en caso de que los mecanismos de sujeción de la cabina fallasen, pudiera frenar eficazmente la caída.

Tal era su convicción en la seguridad del aparato que, durante la presentación, llevó a cabo una demostración que concluyó con orgullo al grito de «a salvo, caballeros».

Décadas más tarde, el alemán Werner von Siemens incorporaría la electricidad por primera vez a los ascensores en 1880.

Hoy, tras siglos y siglos de modernización, diferenciamos dos grandes tipos de ascensores para el transporte de personas: los hidráulicos y los electromecánicos. Te invitamos a echarle un ojo a esta entrada de nuestro blog para conocer a fondo las características de cada uno.

Como el ascensor a través de los tiempos, en Inapelsa también nos mantenemos en constante evolución, desarrollando nuevas técnicas y tecnologías que nos permitan innovar en nuestros productos y continuar progresando en la atención que ofrecemos a nuestros clientes.

Estamos esperándote en cualquiera de nuestras delegaciones.

¡Hasta la próxima!

Toda precaución es poca cuando subimos a algún vehículo, incluso si este es un ascensor.

Y como bien sabrás llegado a este punto si sigues de cerca nuestro blog, los ascensores son el medio de transporte más seguro del mundo junto a los aviones.

A ello se suma el hecho de que prácticamente todos tengamos hoy un teléfono móvil con acceso a internet, lo que hace que sea muy improbable o, casi imposible, que nos quedemos incomunicados ante cualquier desventura a bordo de un ascensor.

Entonces, si todo parece estar a nuestro favor, ¿realmente es necesario que los ascensores dispongan de una línea telefónica para las emergencias?

La respuesta es afirmativa.

Por ley, desde el 1 de agosto de 1998 todos los ascensores deben estar equipados con un teléfono de asistencia para que, en caso de que se produzca un accidente o avería, el usuario pueda ponerse en contacto directamente con la empresa mantenedora.

Imagina que por cualquier motivo no llevásemos móvil encima, o que, en caso de llevarlo, no tuviéramos cobertura o conexión a internet en ese momento; el único recurso a nuestro alcance entonces sería gritar «socorro» hasta que alguien nos escuchase.

 

Cuestión de rapidez y seguridad

Si eres observador, habrás comprobado que la inmensa mayoría de ascensores incorporan en su panel de control un botón con el icono de una campana.

Esta campana es el sistema de comunicación bidireccional mediante el que tu compañía instaladora o de mantenimiento podrá averiguar tu localización y enviar a un técnico para rescatarte.

 

 

Bidireccional implica que este sistema funciona en ambas direcciones, de un extremo a otro. Es decir, desde el usuario a la central de asistencia y desde la central de asistencia al usuario.

Técnicamente, no es un teléfono, pero actúa como si lo fuese, porque la persona atrapada podrá comunicarse de viva voz con el teleoperador correspondiente, utilizando el micrófono y el altavoz integrados en el cuadro de control.

 

Todo en regla

Como ya adelantábamos al principio de este artículo, en la actualidad es imprescindible que todos los ascensores dispongan de este servicio, de lo contrario, no podrán superar con éxito la revisión del Organismo de Control Autorizado (OCA), de carácter obligatorio para todos los elevadores.

Por lo general, los ascensores están provistos hoy día de, lo que podríamos llamar, una batería o fuente de energía propia, que les permite seguir operativos incluso cuando hay interrupciones en la corriente eléctrica del edificio. Gracias a ello el servicio de asistencia sigue estando disponible cuando el ascensor se bloquea a causa de algún corte o fallo en el suministro eléctrico.

 

 

Por último, no debemos olvidar que a través de este servicio también tenemos la posibilidad de reportar, de forma rápida y sencilla, cualquier anomalía o desperfecto que hayamos descubierto en el funcionamiento o en las piezas del propio equipo.

 

Aprendido todo esto, entendemos que el teléfono de emergencia de los ascensores es bastante más útil y necesario de lo que en un principio hubiéramos podido pensar.

 

Ahora que el verano está próximo y se acerca el momento de planear nuestras justas y necesarias vacaciones de verano, te invitamos a leer esta reciente entrada de nuestro blog, dedicada al emblemático ascensor de Santa Justa, en Lisboa.

¿Quieres instalar un ascensor nuevo en tu edificio? ¿Modernizar o reparar el actual? Puedes ponerte en contacto con nosotros por teléfono o correo electrónico. Estaremos encantados de proporcionarte el asesoramiento y las soluciones que más se ajusten a tus necesidades.

¡Nos vemos en el próximo artículo!

No se puede hacer una visita a la capital de nuestros vecinos portugueses y no subir al emblemático ascensor de Santa Justa.

Conocido originalmente como Elevador do Carmo, el ascensor de Santa Justa debe su nombre a la calle en la que está situado y establece un punto de unión entre los barrios lisboetas de la Baixa Pombalina y el Chiado. Siendo aún más precisos, el elevador enlaza el paseo de Santa Justa con la Praza do Carmo, al lado del Museo Arqueológico.

 

¿Qué lo hace tan especial?

Es obra del arquitecto Raoul Mesnier du Ponsard, quien también fue el encargado de diseñar el elevador de Lavra.

Fue abierto al público en julio del año 1902 (¡hasta 3.000 personas se subieron a él en el día de su inauguración!), mide unos 45 metros de alto y su férrea estructura de estilo neogótico recuerda a las de otras grandes construcciones francesas, como la Torre Eiffel.

Durante los primeros años funcionó gracias a un mecanismo a vapor, que en 1907 fue sustituido por un sistema de motores eléctricos. Sus cabinas, que tienen capacidad para transportar en torno a unas 20 personas, están acabadas con un elegante revestimiento de madera.

La desembocadura del río Tajo, el Castillo de San Jorge o la Plaza del Rossio son algunos de los atractivos turísticos de la ciudad que pueden contemplarse desde la terraza mirador a la que da acceso este elevador.

Por su orientación al oeste, el atardecer es, quizás, el momento más recomendable del día para visitarlo, ¡las vistas panorámicas durante la puesta de sol son todo un regalo y harán que la espera en la cola para subir haya merecido la pena!

 

 

¿A pie, en ascensor o en funicular?

Las calles de Lisboa son famosas por sus largas y pronunciadas pendientes, así que estar en buena forma nos será de gran ayuda si queremos recorrer la ciudad a pie. En cualquier caso, es bueno saber que existen en la capital lusitana otros elevadores importantes y de visita obligatoria, como el de Lavra, Bica o Glória. Y pese a que en portugués se les llama «elevadores», son realmente funiculares parecidos a los tranvías, cuya misión no es otra que facilitar el desplazamiento por la ciudad tanto a residentes como a viajeros.

 

El de Santa Justa es, por tanto, el único y verdadero ascensor urbano de Lisboa, convertido hoy en una de las principales atracciones turísticas de la ciudad.

¿Te gustaría visitarlo? ¿Ya lo hiciste? ¿Fue una experiencia de cine? ¡Cuéntanoslo en la sección de comentarios!

Y hablando de cine… En esta entrada de nuestro blog encontrarás una selección de 5 películas protagonizadas por ascensores.

Como siempre, recuerda que en Inapelsa estamos a tu entera disposición. Contacta con nosotros para resolver dudas o solicitar cualquiera de nuestros servicios.

Puede que en un futuro no muy distante la Cámara de Comercio de Hollywood le conceda al ascensor su propia estrella en el Paseo de la Fama. Y no por su incalculable labor en materias de accesibilidad y transporte (lo tenemos siempre presente), sino por su contribución desinteresada y activa participación en la industria cinematográfica.

De acuerdo, está bien… Es una suposición poco verosímil, ¡pero sería lo justo! 😉

Hoy, desde el blog de Inapelsa, te traemos una lista de pelis internacionales en las que el ascensor va a la cabeza del reparto de actores.

Un vistazo rápido a la selección de títulos te permitirá hacerte una idea de cómo de importante resulta nuestro amigo el ascensor para cada una de estas historias.

Thriller, romance, comedia, drama… Ve haciendo palomitas, hay para todos los gustos.

¡Luces, cámara, ascen… acción!

 

1

El Ascensor (2021)El ascensor (2021) 🇲🇽
Daniel Bernal

 

En apariencia, Sito y Ana son una pareja feliz. Cuando Sito huye de una pelea, Ana le sigue hasta el ascensor. Discuten hasta llegar al piso 0 pero, en lugar de salir, vuelven al piso 10 y se repite la misma discusión. Están atrapados en un bucle espacio temporal. Sito es consciente, pero Ana no, así que debe convencerla de lo que pasa. Para escapar, primero tendrán que resolver sus problemas de pareja.

 

 

2

El ascensor (2015) (Cortometraje)

El ascensor (2015) (Cortometraje) 🇪🇸
Javier Polo Gandía

 

Conversaciones sobre el tiempo, miradas al techo, silencios incómodos, tensión en tan sólo dos metros cuadrados, eso es lo que sucede cada día en los ascensores. ¿Por qué?

 

 

 

3

Ático sin ascensor (2014)Ático sin ascensor (2014) 🇺🇸
Richard Loncraine

 

Ruth y Alex (Diane Keaton & Morgan Freeman), un veterano matrimonio de Nueva York, llevan viviendo más de 40 años en el mismo apartamento; un precioso ático en el barrio de Brooklyn. Cuando planean mudarse a otro lugar debido a que la falta de ascensor del edificio comienza a suponer un problema, ambos recuerdan todos los momentos que han vivido allí, mientras esperan que lleguen las ofertas de posibles compradores.

 

4

El ascensor (1983)


El ascensor
(1983) 🇳🇱
Dick Maas

 

Una noche, durante una tormenta violenta, cuatro personas quedan atrapadas en un moderno ascensor de un edificio de oficinas. El mecánico que manda la compañía para arreglarlo no encuentra nada extraño en él. Pero, a partir de ese momento, el comportamiento de la máquina comienza a ser cada vez más errático y peligroso…

 

5

Ascensor para el cadalso (1958)

Ascensor para el cadalso (1958) 🇫🇷
Louis Malle

 

Julien Tavernier, héroe de la guerra de Indochina, trabaja para el industrial Simon Carala, y es el amante de su esposa, Florence. Para poder vivir juntos, los amantes deciden matar al marido de modo que parezca un suicidio, pero ocurre algo que no estaba previsto…

 

 

 

 

¡Seguro que, si nos lo propusiéramos, también podríamos hacer otra lista con pelis en las que los salvaescaleras hagan alguna aparición estelar!

Mientras tanto, puedes pasarte por esta otra entrada de nuestro blog y ampliar tus conocimientos sobre accesibilidad y las plataformas salvaescaleras.

Como siempre, estaremos encantados de atenderte desde cualquiera de nuestras delegaciones. ¡Ponte en contacto con nosotros para lo que necesites!

 

Sinopsis de FilmAffinity
Carteles de MoviePosterDB

 

Para entender el funcionamiento y la finalidad de un salvaescaleras, basta con detenerse a analizar el nombre con el que este invento fue bautizado.

Fácil, ¿no? Como bien has deducido, los salvaescaleras son sistemas de elevación diseñados para salvar una barrera de accesibilidad muy concreta: la escalera.

Dentro de esta familia de sistemas de elevación debemos saber diferenciar las sillas salvaescaleras de las plataformas salvaescaleras.

Escoger correctamente entre unas y otras dependerá directamente de las barreras arquitectónicas que deban salvarse, así como de las limitaciones de movilidad de las personas que se convertirán en sus principales usuarios.

Sillas

La silla salvaescaleras es una silla equipada con un arnés o cinturón de seguridad, reposabrazos y reposapiés, que se desplaza a lo largo de un raíl fijado a la pared, por encima del tramo de escalones de la escalera.

Este sistema es apto para prácticamente cualquier tipo de escalera, siempre y cuando su ancho sea de al menos 65 cm. La inclinación y la forma de la escalera no suelen ser impedimento.

Las sillas salvaescaleras resultan de gran utilidad a la hora de buscar soluciones económicas para pequeños obstáculos arquitectónicos.

En el ámbito doméstico, por ejemplo, y, en el caso de personas mayores con dificultades leves para moverse, pueden llegar a ser una solución muy práctica para salvar pequeños tramos de escaleras o desniveles no muy pronunciados.

Otra de las grandes ventajas de las sillas salvaescaleras es lo sencillo y rápido que resulta instalarlas, así como el poco espacio que se necesita para llevar a cabo dicha instalación.

 

Mujer subiendo una escalera en una silla salvaescalera

Plataformas

Dentro de las plataformas salvaescaleras podemos hablar, por un lado, de los elevadores verticales y, por otro, de las plataformas salvaescaleras.

  • La plataforma tiene mucho en común con la silla: comparten el raíl y su versatilidad para adaptarse a diferentes tipos de escaleras. La gran diferencia es que esta herramienta está diseñada para transportar de una altura a otra de la escalera a aquellas personas que sí presentan grandes limitaciones físicas (las que se desplazan en silla de ruedas, por ejemplo). Ante la falta de un tradicional ascensor, esta herramienta es una alternativa muy útil para personas con discapacidades motrices más severas.
  • Los elevadores verticales, en cambio, constituyen un sistema de elevación bastante parecido a los ascensores, aunque a efectos prácticos, pueden considerarse hermanos de las plataformas salvaescaleras.

    Estos elevadores suelen tener una cabina con paredes acristaladas y de un metro de altura aproximadamente, sin techo, y cumplen la misma función que las plataformas: salvar un tramo corto de escalones.

 

Plataforma salvaescalera en una escaler exterior

 

Para poder acertar con el equipo que escojamos, será imprescindible valorar condicionantes como la magnitud de la barrera arquitectónica que queramos salvar, el espacio, su viabilidad para ser intervenido, y, finalmente, las necesidades reales de las personas que más se beneficiarán de esta solución.

 

En Inapelsa ponemos a disposición de nuestros clientes un gran catálogo de sistemas salvaescaleras: sillas, plataformas inclinadas, plataformas verticales y vertical semicabinadas.

Te proporcionaremos toda la información que necesites en cualquiera de nuestras delegaciones.

 

Leemos y escuchamos hablar constantemente sobre la «accesibilidad», pero… ¿sabríamos aportar una definición exacta para este concepto? ¡Pásate por esta entrada de nuestro blog!

De acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española, la accesibilidad es la cualidad de lo accesible, y si algo es accesible es «que tiene acceso» o que es «de fácil acceso o trato».

El Concepto Europeo de Accesibilidad (CCPT, 1996) nos ofrece una definición más precisa y que se ajusta más a lo que entendemos socialmente por accesibilidad hoy día:

«La accesibilidad es una característica básica del entorno construido. Es la condición que posibilita el llegar, entrar, salir y utilizar las casas, las tiendas, los teatros, los parques y los lugares de trabajo. La accesibilidad permite a las personas participar en las actividades sociales y económicas para las que se ha concebido el entorno construido».

Por tanto, las barreras de accesibilidad privan a las personas con discapacidad o necesidades especiales de hacer vida como la haría cualquier otra persona que no las tuviese.

Y dado que son muchos y muy diferentes los tipos de discapacidad que nos limitan como seres humanos, es lógico que la accesibilidad sea un campo de estudio bastante amplio y que a través de él busquemos soluciones que faciliten la vida de todas las personas, cualesquiera que sean sus necesidades (físicas, psíquicas, sensoriales, etc.).

Salvando barreras

Barreras de accesibilidad hay muchas. Nuestro trabajo en Inapelsa consiste, concretamente, en derribar las de tipo arquitectónico y urbanístico.

En este sentido, los ascensores y las diferentes variedades de salvaescaleras llevan a cabo una labor impecable. Bien instaladas, estas herramientas pueden poner fin muy fácilmente a todo tipo de barreras arquitectónicas en viviendas particulares, edificios públicos o zonas urbanas inaccesibles.

Pero hay más, porque aunque a priori no nos demos cuenta, un ascensor puede no ser completamente accesible de por sí.

Para que el propio ascensor no sea una barrera de accesibilidad en sí mismo, debe cumplir una serie de requisitos, como que tenga puertas automáticas con sensores de movimiento, sistemas de control con lectura Braille, pasamanos ergonómicos a una altura apropiada, etc.

Te invitamos a echarle un vistazo a esta entrada de nuestro blog en la que profundizamos mucho más en las características que hacen que un ascensor sea completamente accesible.

Inapelsa con la accesibilidad

En Inapelsa, estamos sensibilizados con esta causa y asumimos nuestra parte de responsabilidad en lo que a seguir construyendo un mundo accesible se refiere (en la amplitud del concepto).

Día a día volcamos todos nuestros esfuerzos en mejorar la calidad de vida de las personas que, por sus discapacidades físicas, tienen que hacer frente durante el transcurso de sus vidas a todo tipo de problemas de movilidad.

Creemos que es posible construir una sociedad más empática, justa y solidaria para todas las personas y en la accesibilidad como herramienta para impulsar este cambio.

 

Ponte en contacto con nosotros en cualquiera de nuestras delegaciones para que podamos ofrecerte trato personalizado y de calidad.

¿Cuál es el valor de tu vivienda? Que tu edificio disponga o no de ascensor tiene mucho que ver en la respuesta. ¡Echa un vistazo a este artículo para ver de qué hablamos!

Tanto si te estás planteando comprar una casa, como si tienes intención de poner en venta la tuya propia ahora o en el futuro, conviene saber que los ascensores juegan un papel muy importante dentro del mercado inmobiliario.

Y es que, el valor y el precio de una vivienda pueden aumentar de manera considerable si el edificio en el que esta se encuentra dispone de ascensor.

Es sencillo deducir entonces que una propiedad que no dispone de uno resulta menos atractiva y queda en desventaja dentro del competitivo sector de la compraventa de inmuebles.

Expuesto lo anterior, debemos tener en cuenta que los vaivenes que puede llegar a experimentar el precio de una vivienda (con o sin ascensor) no son azarosos y están sujetos a una serie de factores condicionantes.

El plus que necesita cualquier hogar

Tomemos como ejemplo Madrid o Barcelona; ciudades en las que, por su enorme densidad de población, la edificación es casi exclusivamente hacia arriba.

¿Y tiene eso algo que ver? Mucho, porque aunque un edificio esté equipado con ascensor, el precio no será el mismo si es de 2 plantas o de 8.

Cuanto mayor es la altura del bloque, mayor es la necesidad de que este sea accesible para todos sus ocupantes, especialmente para aquellos que viven en los pisos más altos. Y a su vez, cuanto más imprescindible se vuelve el ascensor, más pueden llegar a incrementarse el valor y el coste de las viviendas.

Dicho esto, existen otros factores que también intervienen directamente en el proceso de tasación de una casa, sumándole o restándole valía. Tomemos en consideración, por ejemplo, la antigüedad y el estado de conservación del edificio, en qué ciudad se encuentra, su ubicación dentro de ella y, sin ir más lejos, las características y prestaciones del ascensor en cuestión.

¿Cuánto puede incrementarse el precio?

Los estudios llevados a cabo en este campo arrojan resultados bastante alentadores cuando las circunstancias de la vivienda son favorables, ya que se habla de una revalorización de hasta el 35% o el 40% en las grandes ciudades. Como para pensárselo dos veces, ¿no crees?

Los ascensores forman parte de nuestra cotidianeidad. Ejemplo de ello es que hasta pueden llegar a condicionar algunas de nuestras decisiones vitales, como puede ser la de comprar un tipo de casa u otra.

Así que, ya sea por necesidad o como inversión a futuro, contar con un ascensor en nuestro edificio traerá consigo innumerables beneficios.

 

La modernización de equipos, así como la instalación de nuevos ascensores en edificios no accesibles son algunos de los servicios que prestamos día a día en Inapelsa. Puedes ponerte en contacto con nosotros para solicitar asesoramiento en cualquiera de nuestras delegaciones.

Los ascensores y las escaleras mecánicas pueden llegar a parecerse mucho más de lo que crees. ¡Sigue navegando por nuestro blog y descúbrelo!