Sabemos que una persona vive de media unos 70 años y que los perros o los gatos pueden darnos cariño y compañía alrededor de unos 15. Pero, ¿alguna vez te has preguntado cuál es la esperanza de vida de un ascensor? Puede que ahora mismo pienses que no es importante. Y también puede que hayas cambiado de opinión al terminar de leer esta entrada.

Que nuestro ascensor siga prestándonos servicio durante más o menos años dependerá directamente de la frecuencia de uso y de lo bien o no tan bien que lo tratemos. Y aunque te parezca una locura, hay mucho que hombres y máquinas tienen en común. Porque un ascensor, como nuestro cuerpo, puede llevarnos muy lejos y llegar a ser una herramienta longeva si revisamos periódicamente su salud y la usamos con cabeza.

No todos los ascensores están en igualdad de condiciones

Con esto en mente, se estima que la vida útil de un ascensor puede extenderse hasta los 25 o 30 años. Pero su buena conservación y mantenimiento desempeñarán un papel muy importante dentro de ese pronóstico. De igual modo, debe prestarse atención a una serie de factores condicionantes para calcular el tiempo que un ascensor será operativo y funcional:

  • Un ascensor instalado en exteriores, al contrario que uno interior, estará expuesto directamente a distintas condiciones meteorológicas, no siempre favorables. La humedad, el frío o el calor extremos pueden hacer que sus materiales se deterioren a mayor velocidad.
  • Un ascensor destinado a uso público funcionará con mucha más regularidad que uno al que se le dé un uso puntual o menos frecuente. Por ejemplo, al ascensor de un centro comercial habrá que hacerle revisiones con mayor periodicidad que a uno instalado en una comunidad de vecinos porque, como es lógico, a mayor uso, mayor desgaste de sus componentes.
  • Tampoco dará igual si el ascensor ha sido diseñado para transportar personas únicamente o grandes cargas, como mercancías voluminosas y muy pesadas.
  • Como adelantábamos al principio del blog, para que nuestro ascensor no nos abandone de forma prematura, también será necesario que lo cuidemos bien, que sigamos las indicaciones de uso y que cumplamos rigurosamente con los controles de calidad y las revisiones que el fabricante nos aconseja hacer.

¿Sustitución o reforma?

Pero aunque durante esos 25 o 30 años nuestro comportamiento sea ejemplar y lo cuidemos de manera admirable, sería poco realista pretender que siguiera funcionando como el primer día durante mucho más tiempo.

Aquí es donde debe analizarse con detenimiento si conviene sustituir por completo nuestro equipo por uno nuevo o llevar a cabo una modernización del mismo, reemplazando herramientas, piezas y componentes por otros nuevos de última generación. Esta última opción, en aquellos ascensores que han llegado al final de sus vidas bien conservados y sin mayores perjuicios, suele ser más rápida, mucho más económica y mucho más sostenible.

Si te interesa la sostenibilidad y quieres saber cómo podemos contribuir al ahorro de energía a través de los ascensores, pásate por esta entrada de nuestro blog.

¡Y recuerda que en Inapelsa estamos siempre dispuestos a atender cualquiera de tus consultas!

Tal vez te sorprenda descubrir que España es el país que más ascensores tiene por número de habitantes del mundo.

Sí, has leído bien. De hecho, si hiciéramos un tour por todas las viviendas y edificios del territorio español, podríamos llegar a contar más de un millón de ascensores. Lo que significa, rizando aun más el rizo, que disponemos aproximadamente de unos veinte ascensores por cada mil ciudadanos. El pódium lo comparten con nosotros Italia y Francia, en segunda y tercera posición, respectivamente.

Pero no es que seamos unos derrochadores, ni que defendamos el sedentarismo como estilo de vida. Existe una explicación que lo justifica y que te dejará más que satisfecho.

La historia y la cultura tuvieron mucho que ver

Durante la primera mitad del siglo XX, y tras los estragos que había ocasionado la Guerra Civil Española por toda nuestra geografía, la actividad agrícola había dejado de proporcionar el sustento suficiente a las familias que vivían en entornos rurales. De tal forma que muchas personas se vieron obligadas a emigrar a las grandes ciudades con la esperanza de encontrar en ellas un trabajo y, en definitiva, una vida más próspera.

Ante este desplazamiento masivo surgió la necesidad de reconstruir y ampliar las urbes, y para ello se levantaron edificios de viviendas más altos y más grandes. Y aquí es donde años más tarde entrarían en juego los ascensores. Por su parte, el segundo gran boom de la construcción, que tuvo lugar a finales de los años 90 y principios de los 2000, también desempeñó un papel importante en la gran expansión de este artilugio.

Pero hay más. En España, la preferencia más extendida es la de tener una vivienda en posesión, en vez de en alquiler, siendo esta otra razón de peso para entender por qué las ciudades de nuestro país están tan urbanizadas y vemos ascensores prácticamente dondequiera que vamos.

Lo cierto es que, sean cuales sean las razones y las necesidades, la edificación en España acostumbra a ser hacia arriba, y esto convierte a los ascensores en un elemento casi imprescindible para la accesibilidad de las viviendas y la comodidad de sus inquilinos. En esta línea, resulta interesante señalar que desde 2017, existe en nuestro país la obligación de instalar un ascensor en aquellos edificios en los que residan personas mayores de 70 años que así lo soliciten.

España tiene un alto índice de envejecimiento y cada vez son más las personas mayores que encuentran dificultades para entrar y salir de su casa. Esto nos conduce al deber de continuar instalando ascensores en todos esos edificios que se construyeron como resultado de aquella emigración, ahora obsoletos.

Así que, si aún había alguna duda sobre lo útiles y necesarios que son los ascensores para la vida moderna, ahora ya han quedado todas despejadas. Porque además, España, por su cultura y su estructura urbanística, no podría prescindir de ellos.

Si te sigue picando la curiosidad y quieres saber más sobre el mundo de los ascensores, te animamos a que eches un vistazo a esta entrada de nuestro blog sobre el primer ascensor de la historia.

Y recuerda que puedes ponerte en contacto con nosotros para realizar cualquier consulta aquí.

Es bien sabido que las luces LED son un fantástico ejemplo de iluminación de bajo consumo y, por tanto, unas magníficas aliadas en materia de sostenibilidad.

Así que, partiendo de esta premisa y pensando en cómo podría un ascensor solidarizarse con el medioambiente, hemos decidido dedicar esta entrada de nuestro blog a analizar cuáles son las alternativas más eficientes y sostenibles para prolongar la vida útil de los ascensores y contribuir así al ahorro energético.

En la actualidad, existen opciones que, aun resultando un poco más costosas que las convencionales en el momento de la instalación, garantizan un mejor rendimiento a largo plazo y reducen de manera considerable los costes relacionados con el consumo eléctrico y el mantenimiento.

Las luces LED y los sensores de movimiento son dos de las soluciones más útiles y extendidas. Las vemos a continuación.

Luces LED

Las luces LED («diodo emisor de luz» en español) son luces especialmente diseñadas para el ahorro de energía. Frente a las luces incandescentes tradicionales, las LED tienen un consumo muy bajo, se componen de materiales muy resistentes y su vida útil es mucho mayor. Es posible fabricarlas para que emitan luz con diferentes tonalidades e intensidades, y prácticamente no desprenden calor alguno.

Pero lo más importante de todo es que un ascensor equipado con luces LED puede llegar a reducir su consumo eléctrico hasta en un 45%. Imaginemos la cantidad de energía que estaríamos ahorrando si sustituyéramos luces convencionales por luces LED en todos los ascensores del mundo.

Por lo general, este tipo de bombillas emite una luz cálida y es muy versátil, lo que permite que pueda adaptarse fácilmente al estilo y las necesidades de cada cabina de ascensor, así como a las de sus pasajeros.

Y es que, estamos seguros de que nadie menosprecia la importancia de tener buena iluminación durante los trayectos en ascensor, ¡aunque solo sea para hacerse un selfi frente al espejo!

Sensores de movimiento

Y si aún queremos ir más lejos en lo que a practicidad y ahorro se refiere, hay algo más que podemos hacer.

Instalando sensores de movimiento en la cabina podremos optimizar y sacar el máximo partido a las luces LED.

A pesar del despilfarro que ello implica, todavía se fabrican infinidad de ascensores en los que la luz de la cabina, además de ser incandescente y poco sostenible, está permanentemente encendida, incluso durante aquellos periodos de inactividad en los que nadie los está utilizando. Por eso, los sensores de movimiento son el complemento perfecto para este tipo de iluminación, ya que estas bombillas toleran mucho mejor ser encendidas y apagadas constantemente.

De esta forma, estaremos contribuyendo por partida doble a una utilización más responsable de nuestros recursos energéticos, porque las luces serán de bajo consumo y, además, solo estarán encendidas cuando sea verdaderamente necesario.

Por último, y como siempre es útil apoyarse en hechos, es bueno saber que la instalación de estos sensores nos ayudará a reducir el consumo de electricidad de nuestro ascensor en un porcentaje de hasta el 50%.

 

Comprobamos entonces que con estas soluciones es muy sencillo reducir los costes económicos derivados del consumo eléctrico de los ascensores. Pero el mayor beneficiario de este gesto responsable será el medioambiente.

Te invitamos a leer nuestra entrada sobre modernización de edificios e instalación de ascensores aquí. Y si tienes cualquier duda o quieres ampliar información, recuerda que puedes ponerte en contacto con nosotros en cualquier momento.

La bajada drástica de las temperaturas anuncia el comienzo de la temporada invernal y con ella, hacemos acopio de todo tipo de prendas y accesorios de abrigo para combatir el frío, dentro fuera y de casa.

Hay algo que está muy claro: nada ni nadie permanece ajeno al medio ni a las condiciones meteorológicas, ni siquiera las máquinas. Por este motivo, tu ascensor, al igual que tú, podría llegar a resentirse durante el invierno.

A continuación te damos toda la información y recomendaciones necesarias para mantener a punto tu ascensor durante la estación más fría del año. ¡Sigue leyendo!

Los ascensores también necesitan protegerse del frío

Hay pocas herramientas a las que demos un uso tan cotidiano y prácticamente ininterrumpido como al ascensor. Esta es la razón por la que son sometidos a revisiones periódicas y exhaustivos controles de calidad. Y sin embargo, es altamente recomendable que realicemos evaluaciones adicionales durante aquellos momentos del año (como los meses de invierno) en que alcanzamos temperaturas extremas y sufrimos los fenómenos atmosféricos más adversos. Porque no solo importa los grados que marca el termómetro; las tormentas de lluvia o nieve, los apagones y las interrupciones en el suministro de electricidad también pueden interferir en el correcto funcionamiento de estos aparatos.

¿Qué partes del ascensor son las más vulnerables?

Con frecuencia, los elementos del ascensor que más se ven afectados son las piezas que necesitan estar lubricadas, como es el caso de las cerraduras, las levas retráctiles, las poleas de desvío, los sistemas de freno o la central hidráulica en los ascensores hidráulicos. La explicación es que con el frío, la grasa o aceite que proporciona a estas piezas la lubricación necesaria tiende a compactarse. Esto se traduce en un menor deslizamiento y en una mayor fricción entre los componentes, lo que a menudo provoca ruidos y molestos traqueteos durante el viaje.

El confort de los pasajeros es importante, por supuesto, pero llegados a este punto, asegurar un correcto engrasado de las piezas se vuelve prioritario para prevenir el desgaste prematuro de las mismas y las consecuentes averías.

El frío también repercute en los sistemas de frenado de los ascensores. Al igual que ocurre con el motor o las pastillas de los coches, los mecanismos de freno de un ascensor pueden congelarse, ocasionando problemas de desnivel entre la cabina y las plantas.

De menor importancia, pero no por ello han de pasarse por alto, son las incidencias relacionadas con la luz de emergencia y con el servicio técnico dentro de la cabina. El frío podría provocar fallos en el funcionamiento de las baterías de las cuales se nutren estos sistemas e incluso reducir notablemente la vida útil de las mismas. Este problema, sin embargo, puede solventarse reemplazando las baterías agotadas por unas nuevas.

¿Qué podemos hacer para prevenir?

Como adelantábamos, además de realizar las revisiones ya programadas por norma del fabricante, será muy práctico hacer controles preventivos antes de la llegada del invierno.

La aplicación de resistencias de caldeo en la sala de máquinas contribuirá al mantenimiento de una temperatura adecuada.

Por otro lado, una lubricación extra de las cerraduras y de las rozaderas, entre otras piezas, nos ayudará a prevenir los bloqueos y atascos durante el trayecto. En este sentido, resultan especialmente útiles los engrasadores automáticos, que pueden instalarse en el chasis del ascensor y que se encargan de proporcionar una lubricación constante a la maquinaria.

Así que, del mismo modo en que nosotros tomamos precauciones y nos resguardamos del frío para prevenir enfermedades, los ascensores también necesitan atención y cuidados añadidos para continuar ofreciéndonos el mejor servicio, ya sea bajo las gélidas temperaturas invernales o con las calurosas tan propias de la época estival.

Si necesitas que te ampliemos información o quieres aclarar cualquier duda relacionada con el mantenimiento de tu ascensor durante el invierno, contáctanos, ¡nos encantará ayudarte!

¿Alguna vez has temido caer al vacío dentro de un ascensor? Despreocúpate, no va a pasar. Los ascensores vienen equipados con mecanismos y medidas de seguridad suficientes para evitar que se desplomen bruscamente ante cualquier avería o exceso de carga. Dicho esto, sí que es importante tener en cuenta y respetar en la medida de lo posible las recomendaciones de peso y número máximo de ocupantes en cada viaje. Atento, te contamos más:

 

Líderes en seguridad a bordo

Aunque lo hayas oído sobre los aviones, lo cierto es que son los ascensores los que se llevan el premio al medio de transporte más seguro del mundo. Y no es de extrañar, porque son muy pocos los accidentes que se reportan si se tiene en cuenta la cantidad de personas que los utilizan todos los días alrededor del mundo. Sin ir más lejos, 12 millones de ascensores pueden llegar a transportar hasta 1.000 millones de personas solo en un día laborable. Es más, aunque no lo creas, hay más probabilidades de sufrir un percance utilizando una escalera mecánica, que subiendo a un ascensor.

Panel ascensor

El peso máximo está por algo

Pero no nos confiemos, existen dos razones especialmente importantes por las que deberíamos obedecer la señalización de carga y pasajeros colocada dentro de todas las cabinas de ascensor.

Por un lado, hacerlo supondría pensar en nuestra propia seguridad y en la de las personas que viajan con nosotros. Por otro, no hacerlo podría comprometer el correcto funcionamiento y la vida útil del ascensor y de todos sus componentes.

Así que, como el supuesto de una caída libre ya lo hemos descartado, y para eso siempre podemos ir a un parque de atracciones, hablemos de lo que sí podría ocurrir si hiciéramos que el ascensor sobrepasara su carga máxima permitida.

  • Un ascensor sobrecargado podría bloquearse y no iniciar el viaje. Esto es porque algunos modelos están diseñados para interrumpir su actividad cuando detectan que la carga es superior a la que por defecto pueden transportar. Cuando esta se ha reducido, el ascensor reanuda sus funciones con normalidad.
  • En otras ocasiones, los usuarios podrían notar interrupciones leves o movimientos y sonidos extraños durante el transcurso del viaje. Pero que no cunda el pánico, no es un poltergeist, sino la maquinaria del aparato encargándose de decirnos que está haciendo un sobresfuerzo (la expresión «forzar la máquina» nunca tuvo tanto sentido).
  • Aunque a corto plazo pareciera que no existen mayores inconvenientes para nosotros, al sobrecargar un ascensor con regularidad podríamos estar provocando que las piezas y sus materiales se desgastaran con mayor rapidez, exponiéndole a sufrir averías con más facilidad. Lo que, a fin de cuentas, sí que terminaría afectándonos a nosotros, porque deberemos hacer un mantenimiento mucho más periódico, con los respectivos costes económicos que ello conlleva.
  • Un ascensor averiado o al que hay que hacerle un chequeo cada dos por tres solo implica una cosa: no poder utilizarlo siempre que lo necesitemos.
  • Y lo que es peor, ¿quién quiere montarse en un ascensor abarrotado? Porque aunque ya no estemos en situación de emergencia sanitaria, que se respete la distancia interpersonal y nuestro espacio vital es algo que todos agradeceremos enormemente.

Queda claro entonces que no hace falta convertirse en un experto sobre ascensores para saber utilizarlos correctamente y que un mal uso prolongado en el tiempo puede acarrear inconvenientes y gastos adicionales de mantenimiento, que fácilmente podríamos evitar con un poco de sentido común y responsabilidad.

¿Quieres saber más sobre las inspecciones periódicas en los ascensores? ¡Échale un vistazo a esta entrada de nuestro blog sobre seguridad y mantenimiento!

 

Los ascensores son elementos fundamentales en un edificio porque mejoran la movilidad de los vecinos del inmueble y la accesibilidad de personas mayores y con discapacidad. Además, como ya hemos comentado anteriormente en el blog, revalorizan económicamente un inmueble.

Por eso, es muy importante en los edificios que no están dotados de ascensor, su instalación. En Inapelsa ascensores disponemos de una amplia oferta de elevadores.

Nosotros diseñamos y fabricamos ascensores que se adapten a las necesidades de los vecinos de cada inmueble. Nuestra amplia experiencia en el sector nos avala: hemos realizado miles de proyectos y nos ocupamos de toda la gestión.

 

Qué ofrece Inapelsa

La instalación de un ascensor en una vivienda supone una revalorización y un aumento en la posibilidad de venta de la misma, además de una mayor comodidad y calidad de vida para los vecinos. En Inapelsa te proporcionamos:

  • Un servicio integral: nos encargamos tanto del proyecto, como de las licencias necesarias para llevarlo a cabo, además de las obras auxiliares, y la fabricación e instalación del elevador. Asimismo, gestionamos las subvenciones que la comunidad podría adquirir para realizar la instalación del elevador.
  • Fabricación a medida: nuestro departamento de ingeniería diseñará la solución que mejor se adapte a las necesidades de los clientes y a cada instalación concreta.
  • Diseño: Sabemos que una parte fundamental es la elección del diseño que tendrá el ascensor, por eso los vecinos podrán elegir entre una amplia gama de productos y acabados, fabricación 100% made in Spain.
  • Coberturas: el seguro de responsabilidad civil asciende a 3.000.000 euros.
  • Plazos: son los más rápidos del sector, una vez tengamos en orden todos los permisos de obra.

¿Quieres instalar un ascensor en tu edificio? ¡Consúltanos! Estamos encantados de poder ayudarte.

Y si necesitas ampliar información sobre el proceso de instalación de un ascensor paso a paso en una comunidad de vecinos, lee nuestro blog.

Los ascensores, como venimos diciendo en el blog, son un medio de transporte seguro. Por ello, en caso de quedarnos encerrados en el interior de un elevador no tenemos que ponernos nerviosos.

Pasos a seguir si te quedas atrapado en un ascensor

  • En primer lugar, mantén la calma. El ascensor no va a caer y no vas a tener que sufrir por la falta de aire, puesto que los elevadores cuentan con sistemas de aireación.
  • En segundo lugar, avisa al servicio de emergencia de que te has quedado encerrado para que puedan asistirte. Para ello, aprieta el botón de emergencia en el panel y espera a que te contesten. En el caso de que el ascensor no cuente con un botón específico, prueba a comunicarte a través de tu teléfono móvil, bien con el servicio de emergencias de tu ciudad, o con la empresa de mantenimiento (su contacto aparece en un adhesivo colocado en el interior de la cabina).
  • Mientras un profesional acude a la llamada, estate tranquilo. No intentes forzar las puertas del ascensor ni salir de la cabina, podría causarte serios daños. Actuar de una manera relajada es la mejor opción.
  • Cuando acudan los profesionales a realizar el rescate coopera y sigue las instrucciones que te proporcionen: recuerda que ellos están acostumbrados a lidiar con este tipo de situaciones a diario.

Si necesitas información para instalar un ascensor en tu inmueble pregúntanos. También realizamos revisiones para asegurar el buen mantenimiento de los elevadores.

En Inapelsa tenemos tres tipos de contrato de mantenimiento: Complet, Premium y Excellent Plus. Los tres incluyen servicio de rescate 24h, revisiones periódicas de mantenimiento preventivo, atención personalizada de llamadas por averías las 24 horas, 7 días a la semana y los 365 días del año, y seguro de responsabilidad civil incluido con cobertura de 3.000.000.

¿Has leído nuestro blog sobre ascensores en los edificios más altos del mundo? ¡Sin duda no aptos para personas que sufren de claustrofobia!

 

Hay ascensores que no solo evitan a los usuarios el tener que subir pisos y pisos de escaleras, sino que, además, son obras de arte en sí mismas por su diseño.

Queremos compartir 4 ejemplos de ascensores impresionantes en Europa, que llaman la atención por su espectacularidad.

1-Elevador AquaDom, en Alemania.

Aquadom

Es un impresionante ascensor en el interior del mayor acuario cilíndrico del mundo. Cuenta con 25 metros de altura y está en el vestíbulo del Radisson Blu Hotel, en Berlín.

El acuario, alberga unos 2.600 peces de 56 especies y se ha convertido en el reclamo de este hotel. Los huéspedes pueden dejarse fascinar por la fauna marina mientras realizan el viaje de aproximadamente 5 minutos en el ascensor central, cuya capacidad máxima es de 48 personas.

Además, en la plataforma de observación que hay en la parte superior de la estructura, los usuarios pueden disfrutar de las vistas del lujoso hotel y de las ondas azules que el acuario proyecta en las pareces del mismo.

El coste de este ascensor fue de aproximadamente 13 millones de euros.

 

2-Globen Skyview, en Suecia

Globen Skyview

Se trata de una cabina con forma esférica situada en el edificio Ericsson Globe, en Estocolmo (Suecia). Con 130 metros de altura, es el edificio hemisférico más grande del mundo y su elevador, se ha convertido en uno de los iconos más famosos de la capital sueca.

La arquitectura del elevador es innovadora. Con sus casi 100 metros de recorrido, la cabina esférica permite disfrutar de las vistas de toda la ciudad desde las ventanas de cristal.

Por su parte, el Globen es un edificio que en la actualidad de utiliza para acoger distintos eventos deportivos, conciertos, etc., por su gran capacidad (hasta 16.000 personas.

Sin duda, una atracción turística imperdible para aquellos que viajan a Estocolmo.

 

3.- Elevador de Hammetschwand, en Suiza

Hammetschwand

El ascensor exterior más alto de Europa responde al nombre de Hammetschwand y se encuentra en la meseta de Bürgenstock, ofreciendo unas impresionantes vistas del lago de Lucerna, y de las montañas de alrededor.

El elevador, que está situado en una de las caras de la montaña, conecta un camino de piedra con el mirador del mismo nombre.

Se construyó entre 1903 y 1905, y en la actualidad es uno de los motivos por los que se ha incrementado el turismo en la zona.

El elevador accedía a la cima antiguamente en 3 minutos, pero con las reformas llevadas a cabo, recorre 152 metros de subida en menos de un minuto.

Su cabina acristalada permite las vistas de todo el paisaje y tiene capacidad para 12 personas.

 

4- Elevador de Santa Justa, Portugal

Elevador de Santa Justa

Ubicado en la ciudad portuguesa de Lisboa, este ascensor fue construido en 1901 con el objetivo de conectar las calles bajas de la Baixa con el barrio de Chiado.

También denominado Elevador do Carmo, es uno de los reclamos turísticos de la capital de Portugal. El elevador posee 45 metros de altura y se caracteriza por su estilo neogótico, dotado con una estructura de hierro inspirada en técnicas como la utilizada en la Torre Eiffel francesa.

Ofrece magníficas vistas de La Baixa y admite un máximo de 20 personas por viaje.

Otro dato destacable es que desde que desde 2001 está considerado como un monumento nacional.

 

Si estás pensando en realizar un viaje a las ciudades comentadas, no dudes en visitar estos impresionantes elevadores. ¿Sabes quién fue el inventor del primer ascensor de la historia? Te lo contamos en nuestro blog.

Y si necesitas asesoramiento para instalar un ascensor en tu inmueble, ¡contáctanos!

En la actualidad, la mayoría de los ascensores carecen de hilo musical, pero antiguamente todos estaban provistos de un sistema que emitía una música de fondo, que mejoraba la experiencia de hacer uso del elevador.

El origen se remonta a principios del siglo XX, momento en el que se instalaron los primeros ascensores. El motivo principal por el que se instaló el hilo musical es que la gente se sentía insegura al montarse en una máquina novedosa y de tan reducidas dimensiones. Además, los primeros elevadores no estaban dotados de sistemas de seguridad muy fiables, por lo que había muchos accidentes, lo que provocaba lesiones en los pasajeros.

Sin duda, la idea resultó ser un acierto porque supuso que más personas se desplazaran utilizando los ascensores, sobre todo en los rascacielos que comenzaban a construirse en las grandes ciudades de Estados Unidos, y cuyos viajes podían durar varios minutos.

Muzak: el nombre de la música en ascensores

Su denominación hace referencia a la primera empresa que creó el hilo musical para los elevadores. Las piezas que se creaban eran sencillas, tranquilas y fáciles de escuchar.

El objetivo era crear una atmósfera relajada que rompiera con el silencio, para lo cual Muzak Holdings diseñó melodías pegadizas y con buen ritmo. De esa forma, evitó que los pasajeros tuvieran tanta angustia al montarse en los ascensores.

Actualmente, este tipo de música se sigue empleando, por ejemplo, en comercios para que los clientes pasen ratos más amenos. También es utilizada para mejorar la concentración al estudiar o durante la jornada laboral, ya que es una música que acompaña, sin resultar molesta.

La mayoría de estas canciones suelen ser de carácter instrumental y de estilo jazz, pop y música clásica.

Futuro de ascensores: música a elección del usuario

Hoy en día, los ascensores más modernos suelen incorporar una pantalla para distraer a los usuarios durante el trayecto entre plantas. Es estos monitores pueden ver desde la previsión meteorológica para los próximos días, hasta las noticias más destacadas de la jornada o curiosidades interesantes.

En un futuro no muy lejano se prevé que el usuario pueda incluso elegir las canciones que reproducir mientras viaja en ascensor a través de reconocimiento de voz. Además de poder abrir y cerrar las puertas, sin utilizar los botones. De esa forma, volvemos a poner de relevancia la importancia del uso de la música en los elevadores,

 

¿Quieres más información sobre la historia de los ascensores o sobre el futuro de los mismos?

Si necesitas asesoramiento para instalar un elevador en tu vivienda ¡no dudes en contactarnos!

 

El origen de los ascensores de uso comercial se remonta a 1852 cuando el inventor estadounidense Elisha Graves Otis diseñó el ascensor de vapor. Dos años más tarde, presentó el primer elevador de pasajeros en La Exposición Universal de Nueva York.

Fue en el año 1857, cuando la compañía de Elisha Otis instaló el primer ascensor de vapor en los grandes almacenes neoyorquinos Haughwout and Company, una tienda de 5 plantas. Allí exhibió el ingenioso sistema automático de seguridad, por el que demostró que incluso cortando el cable de sujeción del ascensor en que iba subido, éste continuaba siendo seguro.

Su invención revolucionó el urbanismo en un momento en el que empezaban a construirse edificios de varias alturas. De este modo, cambió por completo el diseño de los edificios que, en un primer momento, se lo podían permitir.

Años más tarde, en 1872, su empresa instaló también en Nueva York el primer ascensor hidráulico que sustituiría el funcionamiento por vapor. Década y media después, en 1889, fueron los responsables de instalar el ascensor hidráulico que ascendía hasta la segunda planta de la Torre Eiffel, con la singularidad de que el ascenso se realizaba por raíles inclinados.

Antecedentes

A lo largo de la historia, se han ido desarrollando mecanismos para intentar elevar y descender cargas de personas y material.

  • Alrededor del año 236 a.C Arquímedes desarrolló un rudimentario mecanismo para trasladar materiales pesados de construcción.
  • En el Coliseo romano ya se empleaba un sistema de cuerdas y poleas para subir gladiadores hasta la arena, mediante un mecanismo básico accionado, en general, por animales.
  • Desde la década de 1830 se utilizaban los primeros ascensores de vapor, pero no eran seguros, ya que muy frecuente se rompían las cuerdas que los sostenían provocando graves daños en los pasajeros.

Sin embargo, el prototipo de mayor similitud al ascensor que conocemos hoy en día es el Elisha Otis, con sistema de frenado y aparatos con transmisiones a tornillo.

Tras su popularización en Estados Unidos, llegó a Madrid el primer ascensor, cuya expansión se realizó progresivamente por el resto de ciudades españolas, dando impulso a una nueva, pero prolífica industria.

Elisha Graves Otis, el artífice del ascensor

Fue un inventor nacido en Estados Unidos y conocido por desarrollar el dispositivo de seguridad para elevadores. Pionero en la construcción de ascensores mecánicos, se dedicó en su juventud a todo tipo de empleos, entre ellos trabajó en la manufactura de vagones y carruajes y como maestro mecánico en una fábrica de somieres para camas.

En estos dos trabajos fue cuando empezó a aprender de mecánica y a desarrollar sistemas para asegurar la seguridad.

Será en 1953 cuando Elisha Otis funde su propia empresa, Otis Steam Elevator Company, en Nueva York. Liderada por sus hijos tras el fallecimiento de Otis, se convirtió en unas de las empresas de mayor solvencia económica de su país.

Los ascensores se han convertido en un elemento imprescindible en nuestra rutina diaria, mejora la vida de los residentes de los edificios y la accesibilidad de personas mayores o con discapacidad. Hemos analizado el pasado de los ascensores, pero ¿qué sabemos de su futuro? Te lo contamos aquí.

¿Quieres instalar un elevador en tu inmueble? ¡Nosotros te asesoramos y nos encargamos de todo el proceso!