Tener un ascensor particular no es ninguna extravagancia. Vamos a explicarte por qué:

No hace falta decir que nuestra movilidad y capacidades físicas van menguando conforme nos vamos haciendo mayores. Pero si tenemos en cuenta, además, que existen millones de personas con movilidad reducida y de todas las edades que encuentran barreras arquitectónicas en su propia casa, ya empezamos a encontrarle sentido a que cada vez haya más familias que opten por instalar un ascensor dentro de sus viviendas.

Aunque es lógico que pienses que se trata de una alternativa muy costosa tanto a nivel económico como de instalación, estamos aquí para demostrarte lo contrario. Los ascensores unifamiliares se han convertido en una solución muy práctica para mejorar la accesibilidad de los hogares y, lo que es más importante, la calidad de vida de las personas que los habitan. Su coste puede estar al alcance de todo tipo de bolsillos y su instalación es más sencilla de lo que se pudiera pensar. La clave estará en escoger un modelo de ascensor que cubra las necesidades de tu familia y se ajuste a las características de tu vivienda.

Así son los ascensores unifamiliares

Una de las principales ventajas de los ascensores unifamiliares es su gran versatilidad, ya que son capaces de adaptarse prácticamente a todo tipo de construcciones. Además, la instalación de este tipo de ascensores está sujeta a muchos menos requisitos de obra civil que la de los convencionales.

  • En función de lo que necesitemos y de lo que vayamos buscando, nuestro ascensor unifamiliar podrá ser hidráulico, electromecánico o neumático.
  • Los ascensores convencionales necesitan un foso de al menos 1,2 m. Los de los unifamiliares suelen tener dimensiones mucho más reducidas y, en muchos casos, son sustituidos por una rampa de chapa.
  • La última planta que alcanza un ascensor tradicional debe tener por norma unos 3,5 m de altura aproximadamente. En el caso de los unifamiliares, la altura de este último piso puede oscilar entre los 2,3 y 2,5 m, dependiendo de si la cabina está equipada o no con puertas automáticas.
  • Las dimensiones de la cabina generalmente se deciden teniendo en cuenta el espacio disponible y las preferencias del cliente, así como sus necesidades y las de sus convivientes. Con una carga máxima de unos 300 kg generalmente, estos ascensores pueden diseñarse con el tamaño y la fuerza suficientes para transportar a una o varias personas, de pie o en silla de ruedas.
  • Pueden estar equipados con un sistema de puertas automáticas o, en su lugar, con una barrera foto-eléctrica de seguridad.
  • Tienen un consumo energético muy bajo y sus controles de mantenimiento no han de ser tan frecuentes como los de otro tipo de ascensores. Esto resulta muy positivo porque no será necesario contratar mayor potencia eléctrica ni asumir costes muy elevados en sus revisiones técnicas.
  • Ofrecen la posibilidad de escoger entre una gran variedad de diseños, materiales y acabados.

 

Así que, tanto si es para hacerle la vida más fácil a un familiar que tiene problemas de movilidad, o simplemente para ganar en confort y seguridad ahora y en el futuro, la instalación de un ascensor unifamiliar nos traerá incontables beneficios en el día a día.

Si crees que ha llegado el momento de instalar uno y necesitas que nuestros profesionales te ayuden a valorar las mejores opciones y a tomar una decisión, nos encantará atenderte aquí.

¿Te gustaría seguir leyendo sobre ascensores? Pásate por esta entrada de nuestro blog y descubre cómo serán los próximos ascensores inteligentes.

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