Más vale prevenir que curar, ¡incluso cuando se trata de nuestro ascensor!

Estas sabias palabras del refranero español nos ayudan a entender fácilmente cuáles son las diferencias entre un tipo de mantenimiento y otro. Porque, si bien es cierto que cualquier ascensor puede averiarse en algún momento de su vida útil, no es lo mismo que lo haga una vez al año que 5.

El mantenimiento preventivo es el que se realiza con cierta periodicidad para asegurar que todo marcha como es debido y evitar posibles desperfectos o averías a futuro, mientras que el correctivo es el que, por petición directa del usuario, se lleva a cabo para abordar problemas de funcionamiento de mayor envergadura, que podrían incluso haber dejado fuera de servicio al aparato.

 

¿Para qué sirve cada uno?

A excepción de casos puntuales, el mantenimiento preventivo suele hacerse una vez cada 3 meses en la gran mayoría de ascensores. Este es el tipo de mantenimiento regular que por normativa deberíamos tener contratado con una compañía del sector para cualquier equipo de elevación estándar.

Con estos controles lo que intentamos es adelantarnos a posibles anomalías ocasionadas por el paso del tiempo y el propio desgaste normal de los componentes del equipo. No obstante, si durante la inspección se detectaran anomalías leves, lo más común es que estas sean subsanadas simplemente con la reparación o sustitución de las piezas necesarias.

En Inapelsa, por ejemplo, disponemos de un gran stock de repuestos originales y homologados, tanto para los equipos que nosotros mismos fabricamos e instalamos, como para los de otras muchas marcas del sector; una ventaja que además nos permite agilizar al máximo los tiempos de respuesta en nuestras intervenciones.

 

¿Qué partes del ascensor se someten a inspección en los controles preventivos?

Las ascensores se dividen en modalidades muy variadas. Cada una, por supuesto, tiene unas necesidades diferentes.

Partiendo de aquí, es bueno saber que en cualquier control de mantenimiento se supervisan rigurosamente aspectos como: la apertura y cierre de puertas, el sistema de amortiguación y detención de caídas, lubricación y conservación de las piezas, estado de las baterías y, finalmente, limpieza de la instalación (incluido el foso).

 

 

Para recapitular e ir concluyendo: por medio de estas inspecciones podemos llegar a prevenir averías complejas a largo plazo, que no solo podrían venir acompañadas de prolongados periodos de inactividad para el aparato, sino también de gastos de reparación bastante más costosos.

 

Desde Inapelsa, ponemos al servicio de nuestros clientes todo nuestro talento y experiencia dentro del sector a través de tres programas de mantenimiento: Complet, Premium y Excellent Plus. ¡Ponte en contacto con nosotros y pide presupuesto sin ningún compromiso!

 

Hay ascensores veloces y otros que no lo son tanto… Ambos son útiles, aunque no para lo mismo. ¡Échale un ojo a esta última entrada de nuestro blog para saber de qué hablamos!

Ascensores hay muchos… Y no todos sirven para lo mismo ni funcionan de la misma manera.

Pongamos un ejemplo sirviéndonos de un ascensor turístico-panorámico y de un ascensor montacamillas. El primero busca proporcionarnos un rato de entretenimiento y, el segundo, transportar pacientes que podrían necesitar ser atendidos de urgencia dentro de un recinto hospitalario.

No tendría sentido alguno que el panorámico se desplazara a gran velocidad y que el montacamillas se tomara todo el tiempo del mundo para llegar a su destino, ¿verdad?

Por norma general, los ascensores viajan a una velocidad media de entre 1 y 2 metros por segundo, pero pueden darse excepciones. En esta ocasión, vamos a hablarte de los ascensores de velocidad reducida. Atento.

¿En qué se diferencian?

Los ascensores de velocidad reducida constituyen una solución de transporte vertical más asequible y de fácil instalación, y resultan muy apropiados para mejorar la accesibilidad de pequeños edificios o viviendas unifamiliares.

En líneas generales, este tipo de ascensores tienen en común con los ascensores convencionales la gran mayoría de sus características; la diferencia es que estos se desplazan a una velocidad de no más de 15 centímetros por segundo.

Pero que esto no nos desaliente, porque aunque no destaquen especialmente por su velocidad, sí lo hacen por ofrecerle al usuario una serie de propiedades y ventajas directamente relacionadas con el consumo energético, la optimización del espacio y los controles de mantenimiento:

 

Consumo de energía reducido

Como ocurre con algunos electrodomésticos de bajo consumo, lo normal es que estos elevadores gasten entre 2 y 2,2 kWh.

De hecho, el motor que llevan integrado es más pequeño que el de los ascensores convencionales y esto hace posible, en gran parte de los casos, que no sea necesario incrementar la potencia eléctrica contratada para el inmueble, ni destinar una línea trifásica solo al ascensor.

 

Optimización del espacio

Otro de los grandes pros de estos ascensores es poder ahorrar espacio útil en la finca, ya que sus dimensiones son más reducidas y no son tantos los permisos de obra requeridos para la instalación. Esto se refleja en aspectos constructivos como el foso: con frecuencia, su construcción no es necesaria, y en caso de serlo, el tamaño de este termina siendo bastaste inferior al de los fosos tradicionales.

Con todo, son capaces de transportar cargas comprendidas entre los 250 y los 300 kg, recorrer distancias de 15 metros y abastecer las necesidades de edificios de 5 o 6 plantas.

 

Mantenimiento

Por otro lado, la periodicidad de los controles de mantenimiento para estos equipos también es menor, principalmente porque no son ascensores destinados a un uso sostenido, por lo que sus componentes y materiales no están expuestos a un desgaste tan acelerado.

 

A modo de conclusión, podemos afirmar que los ascensores de velocidad reducida son grandes aliados para casas particulares o edificios donde se prevea un tránsito moderado de personas y la velocidad no sea un aspecto prioritario.

 

¿Te gustaría informarte sobre los ascensores unifamiliares que fabrica Inapelsa? ¡Hablemos!

 

Para cualquier entusiasta de los ascensores panorámicos y las construcciones vanguardistas, la localidad portuaria de Cartagena, en Murcia, podría ser un magnífico destino turístico de fin de semana.

Porque todos los visitantes que han pasado por esta ciudad parecen estar de acuerdo en una misma cosa: hay que subir al ascensor panorámico de la Colina de la Concepción.

 

Cartagena, entre el cielo y la tierra

Como parte de un proyecto de remodelación urbana para facilitar el tránsito y acercar a los ciudadanos y visitantes al patrimonio histórico de la ciudad, este ascensor fue concebido en 2001 y abierto al público finalmente en 2004.

Tanto el célebre Castillo de la Concepción como el Parque Torres, dos de los principales reclamos turísticos de Cartagena, están situados en la cima de esta colina (que además comparte nombre con el castillo anteriormente citado).

Y aunque es posible llegar hasta ella caminando, has de saber que son 45 metros de altura los que la separan del nivel de las calles de la ciudad; una barrera arquitectónica infranqueable para casi cualquier persona con problemas de movilidad, pero que, desde hace ya casi una década, está salvada por este moderno y práctico ascensor urbano.

Su cabina acristalada nos permite contemplar durante el ascenso, entre otros atractivos interesantes, los restos del Anfiteatro Romano, la antigua Plaza de Toros o el puerto pesquero de Santa Lucía. Además, la zona de embarque en el extremo inferior del ascensor también hace las veces de entrada al Museo-Refugio de la Guerra Civil.

No llaman ciudad trimilenaria a Cartagena por nada: su riqueza arqueológica la convierte en una ciudad con una gran herencia cultural, y este ascensor panorámico, además, contribuye a que su turismo sea accesible para todos.

 

Ascensores panorámicos Inapelsa

En Inapelsa, también estamos ampliamente familiarizados con el diseño y la fabricación de ascensores panorámicos de muchas y muy diferentes tipologías. Cada uno de nuestros proyectos es llevado a cabo en estrecha colaboración con nuestros clientes, atendiendo a aspectos tan variados como el tamaño, la estética, la selección de materiales, etc.

Puedes visitar nuestra web y echar un vistazo a nuestro catálogo para conocer los productos y soluciones que como empresa líder del sector podemos ofrecerte, o hablar personalmente con nosotros a través del canal de contacto con el que te sientas más cómodo. ¿Tienes un proyecto en mente y estás buscando un compañero experto para ponerlo en marcha? ¡Aquí nos tienes!

 

Terminamos por hoy, pero puedes quedarte navegando por nuestro blog un rato más. En esta última entrada analizamos las ventajas que tienen para el medioambiente los motores gearless.

P.D.: Recuerda que también en Murcia tenemos sedes físicas 😉. ¡Pásate por nuestra sección de contacto para conocer dónde tenemos repartidas todas nuestras delegaciones!

 

Fotografía: Planout.es

Día tras día observamos cómo la tecnología evoluciona para ponerse al ritmo de nuestras necesidades. Pero es que hoy, además, también lo hace para intentar hallar respuesta a las necesidades de nuestro planeta.

La transición energética llama a la participación de todos para que continuemos desarrollando soluciones que reduzcan nuestra huella de carbono y nos permitan ser más amables con el entorno en que vivimos.

Sin dar muchos más rodeos, dentro del sector de los equipos de elevación encontramos propuestas tan innovadoras como los motores gearless para ascensores. ¿Te gustaría saber cómo funcionan y de qué forma contribuyen a mejorar la eficiencia de este medio de transporte? Nosotros te lo contamos.

 

Tecnología punta

Su nombre viene del inglés (gearless significa sin engranajes) y, para explicarlo de forma sencilla, se trata de un tipo de motor síncrono que funciona por medio de imanes permanentes y que no necesita reductor. Estos motores, a diferencia de los que sí tienen engranajes, funcionan con menor fricción y rozamiento y llevan instalados convertidores de frecuencia variable que regulan la velocidad, facilitan su control y reducen el consumo de energía.

Dejando aparte los tecnicismos, los motores gearless ofrecen incontables beneficios tanto para la comodidad de los usuarios como para el propio rendimiento de los ascensores.

 

Principales características y beneficios

Algo que los hace especialmente interesantes es que pueden prescindir de cuarto de máquinas, lo que supone una gran ventaja a la hora de construir y optimizar los espacios. Por esta razón, además, resultan muy apropiados para instalaciones dentro de edificios pequeños y construcciones que todavía no han sido modernizadas.

Por otro lado, la notable reducción del roce y la fricción de estos motores hace que tanto el arranque, como el desplazamiento y el aterrizaje de la cabina sean mucho más silenciosos y fluidos, y también que la nivelación con la planta sea más precisa, mejorando así la experiencia del usuario mientras viaja. Esto, además, permite que los componentes del ascensor sufran menos desgaste, lo que se traduce en controles de mantenimiento menos costosos y una mayor vida útil del aparato.

Frente a los motores con engranajes, los gearless pueden movilizar cargas más pesadas, por lo que resultan muy adecuados para montacargas y ascensores de gran capacidad.

Por último, la tecnología gearless permite ahorrar hasta un 50 % de energía, en comparación con otros motores convencionales, lo que la convierte en una fantástica herramienta para el sector de la elevación en lo que a sostenibilidad y ecoeficiencia se refiere.

En Inapelsa, diseñamos y fabricamos ascensores atendiendo a los requerimientos energéticos y de espacio de cualquier tipo de edificación. Si echas un vistazo a nuestra web, encontrarás modelos con tecnología Gearless como el SINCUMAQ 003, una de las mayores apuestas de nuestro catálogo por la seguridad, el confort y la eficiencia.

 

Si tienes dudas o quieres informarte en profundidad sobre esta u otras cuestiones, continuamos a tu disposición en nuestros diferentes canales de contacto y en cualquiera de nuestras oficinas.

 

¿Qué puedes contarnos sobre el foso de los ascensores? Si te perdiste la última entrada de nuestro blog, ¡te dejamos aquí el enlace para que puedas ponerte al día!

El ascenso a la terraza mirador de nuestro centro comercial favorito; la bajada al metro desde las abarrotadas aceras de nuestra ciudad; la subida a casa al volver del súper con la compra de la semana…

Cada vez que hacemos un viaje en ascensor se acciona un conjunto de complejos y fascinantes mecanismos dentro de este, sin los cuales no sería posible que la cabina se desplazara correctamente y sin interrupciones a lo largo del hueco de la instalación.

El hueco del ascensor, a su vez, debe estar provisto de un foso que garantice la seguridad tanto de los pasajeros durante sus viajes, como del personal técnico durante sus inspecciones de mantenimiento.

Ahora bien, ¿qué es el foso exactamente y qué funciones cumple? Lo analizamos a continuación.

 

Lo que no vemos de los ascensores

El foso es el espacio que queda libre en el extremo inferior de la cavidad del ascensor, cuando la cabina llega al final del recorrido en la planta más baja. De la misma forma, en el extremo superior del hueco también debe haber un espacio o refugio para cuando la cabina esté en su posición más alta.

La construcción de un foso es reglamentaria para la gran mayoría de ascensores. Aun así, pueden darse excepciones, como es el caso de los ascensores que tienen estructura autoportante y no lo necesitan (por ejemplo, los ascensores neumáticos).

El foso, entre otras cosas, permite que los técnicos ascensoristas desempeñen sus labores de mantenimiento dentro del hueco, sin que exista peligro alguno por aplastamiento.

 

 

Es decir, la construcción de este espacio tiene como finalidad asegurar la integridad física de las personas mientras viajan o realizan trabajos de mantenimiento. De este modo, las dimensiones de ambos refugios (superior e inferior) deben ser suficientes para que quepa una persona y esta no sufra daños cuando la cabina del ascensor esté en sus dos posiciones más extremas (la más alta y la más baja).

 

Dimensiones de los espacios de refugio en el foso (UNE-EN 81-20)

 

 

Dimensiones de los espacios de refugio en la parte superior del hueco (UNE-EN 81-20)

 

Normalmente, el foso suele estar alojado en el subsuelo. Así ocurre al menos cuando el ascensor está bajado a cota cero (es decir, a pie de calle). Esta particularidad hace que sea vulnerable a las filtraciones de agua, sobre todo durante las estaciones lluviosas del año. Por ello, es importante que el foso esté bien impermeabilizado y se someta a sus propios controles de mantenimiento. Es justo ahí, además, donde se ubican los topes y amortiguadores encargados de frenar la caída en seco de la cabina, en el supuesto de que se produjera algún fallo con el sistema de parada automática.

Para que podamos hacernos una idea, el foso de un ascensor convencional de pasajeros con carga de hasta 630 kg y velocidad de 1 m/s debería tener una profundidad de 1,25 metros aproximadamente.

 

Entonces, puesto que es nuestra seguridad la que entra en juego, bien como pasajeros, bien como operarios de mantenimiento, el foso es un aspecto que debe contemplarse minuciosamente en cualquier proyecto de instalación de un ascensor.

 

¿Quieres que te atendamos personalmente? Podrás encontrarnos disponibles en cualquiera de nuestras delegaciones.

Si alguna vez has sentido curiosidad por saber cómo funciona una escalera mecánica, estás de suerte, ¡pásate por esta entrada de nuestro blog!

Si bien es cierto que la inmensa mayoría de equipos de elevación son impulsados con energía eléctrica o hidráulica, también existe una modalidad de ascensores que funciona gracias a la fuerza del aire, y que supone todo un avance en cuestión de eficiencia energética y sostenibilidad.

Nos referimos a los ascensores neumáticos, a los que hoy vamos a regalarles una entrada en nuestro blog.

Quédate con nosotros, te desvelamos las propiedades y características que los hacen tan especiales.

 

Fuente de energía

El principio de funcionamiento de los ascensores neumáticos es el aire, cuya energía permite que la cabina se desplace durante el ascenso. Para el descenso, sin embargo, la cabina baja por su propio peso, y es justamente esto lo que los convierte en ascensores altamente ecológicos, ya que la utilización de energía solo es necesaria en los desplazamientos de subida.

 

Estructura y funcionamiento

Generalmente, los ascensores neumáticos presentan una estructura cilíndrica autoportante, compuesta de materiales tales como el hierro, el aluminio y el policarbonato. En la parte superior del tubo o cilindro se localiza un mecanismo que extrae aire y produce una ligera depresión dentro de la estructura. Esta depresión hace posible que la cabina ascienda sin necesidad de instalar cables, cremalleras, pistones u otros componentes propios de los ascensores convencionales.

¿Y qué significa «autoportante»? Que durante el montaje del equipo no hace falta remodelar ni intervenir en el espacio o la arquitectura del edificio. Es decir, toda la estructura del ascensor queda apoyada y fijada sobre el suelo del lugar en el que se instala. Por todo ello, este modelo es idóneo para viviendas unifamiliares y construcciones en las que en un principio no estaba contemplada la instalación de un ascensor.

 

Características y beneficios esenciales

  • Se fabrican para 1, 2 y hasta 3 personas (o silla de ruedas más 1 persona)
  • Pueden dar servicio a viviendas o estructuras arquitectónicas de hasta 3 y 4 plantas
  • Un ascensor neumático estándar suele tener capacidad para dos personas
  • La carga que soportan oscila entre los 150 y los 350 kg
  • No precisan de foso ni cuarto de máquinas y sus permisos de obra suelen ser más sencillos de adquirir
  • Disponen de sistema de apertura y cierre automático para la puerta
  • No necesitan controles de mantenimiento con tanta regularidad
  • Pueden ser instalados casi en cualquier espacio
  • La estructura exterior acostumbra a ser transparente, lo que da mayor sensación de amplitud y además los convierte en ascensores panorámicos

La transición energética y la necesidad de frenar nuestra huella medioambiental nos empuja cada día a idear soluciones cada vez más innovadoras y sostenibles. Y en este sentido, los ascensores neumáticos son toda una revolución para el sector de los equipos de elevación.

 

¿Hay algo que quieras preguntarnos? ¿Tienes una consulta sobre alguno de nuestros servicios? ¿Necesitas presupuesto para la instalación de un ascensor? ¡Encuéntranos aquí!

Los ascensores son un método de transporte muy seguro, y sin embargo, a todos nos asusta quedarnos encerrados en uno en algún momento de nuestra vida… ¿Cómo deberíamos actuar? Te lo contamos en esta entrada de nuestro blog.

Quedarse encerrado/a en un ascensor, no es plato de buen gusto para nadie; pero a veces pasa y debemos saber cómo es el procedimiento de las empresas responsables del rescate, como podemos ser nosotros mismos Inapelsa ascensores.

Cuanto menos tiempo se tarde en rescatar a la persona encerrada, mejor. ¿Correcto o incorrecto?

El rescate de pasajeros, por parte de la empresa, solamente debe llevarse a cabo cuando la persona encerrada no corre ninguna situación de peligro.

El rescate lo llevarán a cabo las personas aleccionadas para ello, tomándose el tiempo oportuno. Es decir, que, aunque solamos tender a pensar, que cuanto más rápido se haga, menos tiempo de sufrimiento pasará la persona encerrada, hay que tener en cuenta, que eso no es del todo correcto.

El tiempo de rescate no debe acelerarse, sino hacerse tranquilamente, a pesar de la presión que ejerza la persona encerrada.

 ¿Cuáles suelen ser las situaciones por las que nos quedamos atrapados/as?

Las dos situaciones mayoritarias por las que tenemos que ser rescatados, suelen ser:

  • Caídas a distinto nivel.
  • Atrapamientos.

En Inapelsa ascensores somos líderes en ofrecer un servicio de calidad en el mantenimiento de los equipos que instalamos, posicionándonos en un lugar privilegiado en el sector de mantenimiento Multimarca.

En el siguiente esquema, vamos a explicarte cuál sería el ‘Diagrama de flujo’ cuando se debe realizar un rescate en un ascensor.

Pero siempre es mejor prevenir que curar, por eso desde Inapelsa ascensores, te ofrecemos un servicio de mantenimiento a través de tres contratos diferentes:

Contrato de mantenimiento Complet.

 

INCLUYE

NO INCLUYE

Revisiones periódicas de mantenimiento preventivo Reparación, sustitución o adaptación de piezas ya sea por necesidad de funcionamiento del ascensor o las ordenadas por Organismos de Control, Normativas, Vandalismo…
Mantenimiento de ascensores, enviando personal cualificado en horario de 9 – 19Hde lunes a viernes y en el mismo día de la recepción de la llamada  

 Contrato de mantenimiento Premium.

 

INCLUYE

NO INCLUYE

Revisiones periódicas de mantenimiento preventivo Coste de determinados materiales y piezas no indicadas en el contrato de mantenimiento.
Mantenimiento de ascensores, enviando personal cualificado en horario de 9 – 19Hde lunes a viernes y en el mismo día de la recepción de la llamada Adaptación de piezas ordenadas por Organismos de Control, Normativas, Vandalismo…
Reparación y sustitución de piezas a cargo de Inapelsa ascensores, según lista especificada en el propio contrato.  

 Contrato de mantenimiento Excellent Plus.

 

INCLUYE

NO INCLUYE

La ventaja de planificar el gasto de equipo. Coste de determinados materiales y piezas no indicadas en el contrato de mantenimiento.
Revisiones periódicas de mantenimiento preventivo Adaptación de piezas ordenadas por Organismos de Control, Normativas, Vandalismo…
Mantenimiento de ascensores, enviando personal cualificado en horario de 9 – 19Hde lunes a viernes y en el mismo día de la recepción de la llamada  
Reparación y sustitución de piezas a cargo de Inapelsa ascensores, según lista especificada en el propio contrato.  

 

Has de saber, además, que las tres modalidades de contrato incluyen servicio de rescate 24h, revisiones periódicas de mantenimiento preventivo y una atención personalizada de llamadas por averías las 24 horas, 7 días a la semana, los 365 días del año.

Además, incluyen un seguro de responsabilidad civil con cobertura de 3.000.000€.

Ponte en contacto con nuestro equipo de expertos, e infórmate de cómo realizar el mantenimiento de tu ascensor de manera correcta, y evita cualquier susto innecesario, todo ello con una rapidez de respuesta y calidad en el servicio inmejorables.

 

Si por algo nos caracterizamos en Inapelsa es por nuestro expertise en todo lo que tiene que ver con la instalación y el mantenimiento de ascensores.

Y aunque sea este el medio de transporte que da nombre a nuestra compañía y protagoniza la gran mayoría de nuestras labores cotidianas, en Inapelsa, también estamos especializados en el mantenimiento de diferentes equipos y productos mecánicos (escaleras, puertas automáticas, plataformas de elevación…).

A ti, que nos estás leyendo ahora… ¿Te has parado a pensar alguna vez que las escaleras mecánicas tienen exactamente la misma finalidad que los ascensores? Esta es la de facilitarnos a las personas el desplazamiento entre los diferentes niveles de un núcleo urbano, edificio o construcción en la vía pública.

No obstante, el funcionamiento de una escalera mecánica es bien distinto al de un ascensor, e incluso hasta más sencillo.

 

Escalones móviles  

En muy pocas palabras, una escalera mecánica es una escalera colocada sobre una cinta transportadora, y funciona gracias a un motor y a un sistema de engranajes muy parecido a los de las bicicletas.

Este motor, que por lo general suele tener una potencia de 10 caballos, no es capaz de dar energía por sí mismo a toda la escalera cuando esta va cargada. ¿Cómo se consigue entonces? Gracias a un transmisor que le proporciona fuerza y que es el encargado de remolcar el peso de toda la maquinaria y de las personas que viajan sobre ella.

Todos los peldaños de la escalera tienen ruedas que encajan sobre unos rieles. A su vez, esta cadena de ruedas encaja sobre el piñón del engranaje más importante y sobre las muescas de la rueda principal.

Los escalones se nivelan al principio y final del trayecto para evitarnos accidentes al subir y bajar de la escalera y se mantienen estables durante todo el desplazamiento, que puede llegar a alcanzar una velocidad de hasta 3 kilómetros por hora.

Otro elemento importante del mecanismo de una escalera mecánica es la barandilla, que nos proporciona un punto de apoyo durante el viaje. El movimiento de la barandilla lo hace posible un conjunto propio de rodillos, pero es el mismo sistema que tira de los escalones el que también empuja de la barandilla para que ambos vayan correctamente sincronizados.

Por último, conviene saber que estas escaleras tienen un sistema de frenado automático que se activa cuando algo durante el funcionamiento no está yendo como debería. Además, para mayor tranquilidad de todos los usuarios, algunas escaleras tienen incluso un botón externo de stop que puede ser pulsado en caso de emergencia.

 

En definitiva, cualquier escalera mecánica debe cumplir 3 reglas de oro:

  • Que funcionen con un movimiento fluido
  • Que sean silenciosas
  • Que sean seguras  

 

¡Hasta aquí la masterclass de hoy! ¿Cuándo fue la última vez que te subiste a una escalera mecánica?

 

En Inapelsa, nos hemos consolidado como grandes profesionales del mantenimiento para escaleras mecánicas y pasillos móviles de cualquier marca. A través de nuestros diferentes tipos de contratos, Complet, Premium y Excellent Plus, te ofrecemos el servicio que mejor se ajusta a los requerimientos de tu equipo.

Te esperamos en cualquiera de nuestras delegaciones físicas, detrás del teléfono o frente a la pantalla en nuestras RRSS. ¡Cuéntanos qué necesitas!

 

¿Qué es el número RAE de un ascensor? Clica aquí, que te lo contamos.

Estamos todos de acuerdo en que sería un poco raro ponerles nombre propio a los ascensores, ¿verdad?

Lo que sí es posible, y así lo hacemos porque además las normas lo exigen, es asignarles un número propio de identificación, por un lado, para dejar constancia de que existen y, por otro, para poder localizarlos fácilmente. Podríamos decir algo así como que todos los ascensores forman parte de un censo de equipos de elevación.

 

¿Qué es el RAE y cuál es su utilidad?

El número RAE (sigla para Registro de Aparatos de Elevación) es el número de identificación y registro que reciben los ascensores y que es otorgado por el organismo competente de la comunidad autónoma en la que estos van a ser instalados.

Para obtener el número RAE, primero debemos realizar los trámites necesarios y aportar toda la documentación de nuestro proyecto ante la Dirección General de Industria (gestiones de las que, por lo general, se responsabiliza la compañía de ascensores que hayamos escogido).

Allí se valorará en detalle si nuestro ascensor tiene las prestaciones y cumple con los requisitos de seguridad mínimos recogidos en el Real Decreto 88/2013 para su puesta en funcionamiento. En caso afirmativo, nuestro equipo estará en disposición de recibir el número RAE y de comenzar su larga vida útil.

La adjudicación del RAE implica además que el ascensor ha sido dado de alta y está legalizado en Industria.

Este número resulta especialmente útil a la hora de realizar inspecciones, controles de mantenimiento o cualquier otro tipo de trámite, en la medida en que es un recurso para localizar el ascensor de forma rápida y sencilla, y para dejar reflejadas estas acciones en su historial o expediente técnico.

 

¿Dónde podemos encontrarlo?

El número, además de figurar en la base de datos del Registro de Aparatos de Elevación, deberá poder consultarse en una placa, que a menudo se coloca en el interior de la cabina y en el cuarto de máquinas.

Será imprescindible que la placa quede bien fijada y que la numeración que tenga grabada no pueda borrarse, puesto que la ausencia de este distintivo se considera infracción leve de cara a cualquier inspección técnica; una irregularidad que no impedirá que sigamos utilizando el aparato con normalidad, pero que tendrá que ser subsanada antes de la siguiente revisión.

 

¿Qué ascensores están obligados a tener un número RAE?

  • Los ascensores destinados al transporte de personas que se desplazan a más de 0,15 m/s
  • Los montacargas que también estén habilitados para el transporte de personas
  • Los ascensores destinados al transporte de personas que se desplazan a 0,15 m/s o menos, que tienen un recorrido de más de 3 metros o que sirven de conexión entre dos plantas (se incluyen aquí los ascensores de viviendas unifamiliares).

 

Podemos concluir afirmando que el número RAE es un apartado esencial dentro de la ficha técnica de cualquier equipo de elevación. Gracias a él, se agilizan y simplifican muchos de los trámites y controles de los que tendremos que hacernos cargo durante la vida útil de nuestro ascensor. Y en Inapelsa, estamos aquí para acompañarte y echarte una mano con ellos siempre que lo necesites. Nos encontrarás disponibles en cualquiera de estos canales de contacto.

¿Te has subido a un ascensor paternóster alguna vez? Si no sabes lo que son, puedes descubrirlo por ti mismo aquí.

 

Existe un tipo de ascensor que no se detiene a esperar pasajeros y al que hay que subirse en el momento exacto en que sus cabinas pasan por delante de nosotros.

¿Escéptico? No te culpamos, pero antes de que saques conclusiones erróneas, te invitamos a que eches un vistazo a este vídeo. No solo comprobarás que lo que te contamos es cierto, también conseguirás entender cómo es el funcionamiento de este tipo de ascensores.

 

 

Ahora que ya nos crees, profundicemos un poco en los orígenes y el contexto de este histórico y peculiar artilugio. 😉

¿De dónde viene su nombre?

El nombre técnico de los paternósters (padre nuestro en latín) es ascensor cíclico. ¿Por qué entonces se les llama de esta forma? Hay dos argumentos.

El más convincente es que su apariencia se asemeja a la de un rosario: el diseño de un paternóster se caracteriza principalmente por la presencia de un raíl o cadena sobre los que circulan diferentes cabinas sin puertas (que bien podrían recordarnos a las cuentas de un rosario).

El otro es que, según dicen, los primeros pasajeros solían rezar el padrenuestro al viajar en ellos por temor a sufrir algún accidente durante el trayecto.

 

¿Qué hay que saber sobre el paternóster?

La invención del paternóster se atribuye al arquitecto británico Peter Ellis en la década de 1860. Este modelo de ascensor adquirió enorme popularidad en algunos países europeos como Alemania y el Reino Unido. Con el tiempo, este medio de transporte fue cayendo en desuso, no por cuestiones de utilidad, sino de seguridad. Sin embargo, aún se conservan unos cuantos por su incalculable valor histórico.

Ciertamente, los paternósters no son para personas poco ágiles o con problemas de movilidad: las cabinas circulan a una velocidad constante de 1 metro por segundo, y aunque este sea un ritmo muy pausado, los compartimentos no se detienen en ningún momento, por lo que extremar la precaución al subir y bajar de ellos resulta imprescindible para nuestra seguridad.

Con todo, estos ascensores tienen una ventaja, y es que, gracias al sistema de cabinas rotativas, las esperas para utilizarlo no son un problema, y son muchas más las personas que pueden viajar simultáneamente en ellos (si los comparamos con los ascensores convencionales).

Sin necesidad de ir muy lejos, en la actualidad podemos encontrar un paternóster en funcionamiento en la Torre de las Artes de la Universidad de Sheffield en Reino Unido. Este es, además, el más alto de toda Europa y fue construido hace ya 4 décadas.

Por suerte o desgracia, los paternósters son hoy grandes desconocidos en el mundo de los ascensores. Y tú, ¿habías oído hablar de ellos?, ¿te gustaría subir a uno? Cuéntanos tus impresiones, ¡te leemos en comentarios!

 

Si te apetece descubrir más curiosidades y continuar aprendiendo sobre ascensores, quédate con nosotros. ¡Nuestro blog está repleto de información interesante!

Si por el contrario quieres hablar con nosotros para resolver dudas o solicitar presupuesto para algún proyecto de instalación o mantenimiento, nos encontrarás disponibles aquí.

 

¡Nos vemos en el próximo artículo!