ascensores inteligentes

Todos sabemos que existen ascensores, en los hoteles, por ejemplo, que con sólo acercar la tarjeta de la habitación al lector, lleva al huésped directamente a la planta deseada. Sin embargo, los ascensores inteligentes van un poco más allá. ¿Te has imaginado realmente cómo son los ascensores que no tienen ni un solo botón? Puede que suene un poco a ciencia ficción, pero ya son una realidad.

Por muy increíble que parezca, el ascensor eléctrico tiene con nosotros unos 120 años y esto es lo que ha dado paso a una nueva era de ascensores inteligentes que nos hacen la vida mucho más fácil. Fue precisamente ésta, junto a la necesidad de optimizar los tiempos de espera, la motivación para la creación de los llamados ascensores de destino, ya operativos en grandes edificios y rascacielos alrededor del mundo, como el hotel Marriot Marquis en Nueva York, o el Burj Khalifa en Dubai.

Quizás estás pensando en algún sistema de reconocimiento facial o de voz, pero por ahí no van los tiros. Entonces, ¿cómo funcionan estos ascensores? Pues se sustituyen los botones por un teclado único en una columna central donde el usuario marca la planta a la que quiere ir. Un complejo algoritmo calcula el recorrido más corto posible en función de todos los pasajeros y le indica a la persona el ascensor que debe coger. Sin más. Otros sistemas funcionan con tarjetas de acceso, donde, en ocasiones, ni siquiera hay que marcar la planta. La idea es eliminar las peticiones erróneas (marcar la planta equivocada o la flecha abajo cuando en realidad se quiere subir) para hacer más eficiente el traslado del máximo número de personas, en el mínimo tiempo posible, a su planta destino.

Frente a estas innovaciones, son muchas las empresas que se han interesado en los dispositivos de domótica. Hace unos años, Microsoft trabajaba en una tecnología predictiva para un ascensor capaz de deducir a qué piso quieres ir. El director de desarrollo, Peter Lee, describe este ascensor como un sistema de inteligencia artificial que estudia el comportamiento de las personas que transitan por el edificio. Para ello, pasa tres meses examinando las idas y venidas de cada persona por el edificio para después deducir a qué piso irían en cada momento mediante un algoritmo. Por ejemplo, el sistema deduce que vas a ir a la calle si estás en el ascensor a determinada hora y con el abrigo puesto. Sin embargo, si has quedado con alguien del edificio para almorzar, te llevaría antes a su planta que a la calle si la otra persona aún sigue en el edificio. También sería capaz de acercarse a una planta en la que hay alguien dirigiéndose al ascensor para ahorrar tiempo.

Todo esto es posible gracias al “Internet de las cosas”, que permite a los ciudadanos ahorrar tiempo y tener mayor seguridad, especialmente en temas de movilidad. España es uno de los países pioneros en la implementación de la denominada tecnología Max en ascensores, la cual los conecta a una nube y hace posible predecir los problemas de mantenimiento antes de que ocurran, así como la sustitución de piezas y componentes cuando acaba su vida útil.

¿Qué te parece? Probablemente pase algún tiempo para que estos ascensores inteligentes lleguen a instalarse en nuestras fincas, pero seguro que podremos verlos muy de cerca.

 

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