Los inquilinos de ese edificio que lleva décadas sin él puede que ya ni piensen otra posibilidad que la de subir escaleras. Pero seguro que, en esos momentos con las bolsas de la compra, los nietos, el carro de los peques, o ese mueble nuevo que te acabas de comprar, ese ascensor te viene a la cabeza. ¡Piensa en una subvención para instalar un ascensor en tu edificio!

El momento en el que la comunidad se ha de poner de acuerdo para decidir si instalar o no un ascensor es delicado. Los vecinos de bajos y primeros pisos siempre se oponen en la votación, como es lógico, porque no lo necesitan. Sin embargo, lo primero que debéis tener en cuenta es que, desde diciembre de 2017, en la Ley de Propiedad Horizontal figura que el ascensor es imprescindible cuando se solicite por motivos de accesibilidad, por ejemplo, inquilinos con discapacidad o mayores de 70 años. En este caso, no hay votos ni mayoría: si un vecino con estas características lo solicita, debe instalarse sin más debate. Es probable que en un edificio antiguo vivan propietarios mayores de esta edad, por lo que no debería haber controversia a la hora de instalarlo.

Si es el caso de tu edificio antiguo, seguro que para colocarlo podéis solicitar alguna ayuda estatal. El gobierno dispone de un programa de ayudas a la vivienda que abarcan un gran abanico de obras para la conservación, accesibilidad y mejora de la seguridad de los hogares. De la subvención para instalar un ascensor, pueden beneficiarse tanto edificios de tipo residencial como viviendas unifamiliares que cumplan los requisitos.

 

Plan Estatal de Vivienda: subvención para instalar un ascensor

Periódicamente, el estado lanza programas de ayuda, como el Plan Estatal de Vivienda de 2018-2021. Se aplica en toda España y ofrece un porcentaje para subvencionar la instalación de ascensores. Los gestiona cada Comunidad Autónoma y se suelen publicar en su portal de Transparencia, detallando plazos para solicitarlo, requisitos que de deben cumplir, importe de las ayudas en caso de que se concedieran…

Actualmente, en septiembre de 2019, el Plan Estatal de Vivienda de 2018-2021 no admite más solicitudes, ya que recibieron un aluvión de peticiones y a los pocos meses de lanzarlo ya no podían atender a más demandas. Sin embargo, surgen nuevos programas, por lo que desde Inapelsa aconsejamos ir consultando los portales web para llegar a pedirlo en plazo y se os ha pasado este.

Subvenciones para ascensores de las comunidades autónomas

Además de ayudas para una instalación desde cero, cada comunidad autónoma cuenta con  programas de actuación que abarcan una gran serie de necesidades que puede tener una comunidad de vecinos con su ascensor. Son una ayuda económica muy importante, sobre todo para un edificio antiguo en el que los propietarios no están acostumbrados a grandes derramas. Los conceptos para los que se puede solicitar esta ayuda pueden ser:

  • Instalación de ascensor desde cero
  • Reforma y modernización de ascensor para las comunidades que necesitan adaptarlo a nuevos mecanismos y necesidades.
  • Reparación de ascensores estropeados
  • Rehabilitación de ascensores anticuados y/o en desuso.

Para solicitar cualquiera de ellas, lo mejor es consultar el portal web de cada comunidad periódicamente, de forma que no se os pasen los plazos de solicitud, podáis descargar los requisitos, cumplimentar todos los formularios, etc. Tener esto controlado es muy importante, para que en el momento de echar la solicitud estéis seguros que no os falta ningún documento y que vuestro edificio cumple con todo lo que se pide para la concesión de la ayuda. Cada una de las ayudas, según el concepto, tiene unas características e importe diferentes, por lo que hay que fijarse bien en la que se quiere demandar en particular.

 

¿Qué se obtiene gracias a la instalación o modernización de un ascensor con Inapelsa?

Con Inapelsa, la comunidad de vecinos podrá disfrutar de subvenciones de hasta un 70% del total de la inversión. El edificio, con la nueva instalación, revalorizará sus viviendas, aumentando además las posibilidades de que un futuro comprador se decida por ellas en caso de que quieran venderse. Por supuesto, facilitará la accesibilidad de las personas con problemas de movilidad, mejorando su calidad de vida. Ah, y se acabó eso de la compra para arriba y para abajo, ¡adiós escaleras, bienvenida comodidad!

¿Quieres un presupuesto sin compromiso para compartirlo en la próxima junta de vecinos? ¡Solicítanoslo!

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Los inicios de la instalación

Que en aquellos años, 1889, cientos de personas pudieran subir a visitar todas las plantas de la Torre Eiffel y ver la panorámica de la ciudad de París gracias a la instalación de ascensores, fue un logro asombroso.

Los ascensores de este monumento son un mecanismo único en el mundo. No son ascensores como tal, tampoco un teleférico ni un funicular, ni tienen referencias de otros sistemas de elevación. En sus inicios, los planos de la Torre Eiffel dibujaban cinco ascensores, uno por cada uno de los cuatro pilares y otro que subía hasta el tercer piso.

En ese momento, funcionaban gracias a un sistema hidráulico. Éste consistía en generadores y bombas que movían agua a depósitos en los diferentes pisos. El agua fluía por tuberías que partían de estos tanques y que llevaban el agua debajo de los pistones para que los ascensores tuvieran la energía necesaria para funcionar. Los motores hidráulicos hacían fuerza sobre un pistón que enrollaba el cable en las ruedas del mecanismo y, gracias a esta acción, el cable se tensaba y el efecto rebote hacía posible que la cabina se elevara.

 

Evolución hasta la actualidad

Actualmente, los ascensores son todos eléctricos, pero se puede visitar por curiosidad la maquinaria que se utilizaba en la época. Suele haber mucha cola, así que lo mejor es que conciertes una visita guiada.

Siguen en funcionamiento dos de aquellos ascensores, con todas sus revisiones y reparaciones pertinentes, pero sin perder la esencia del origen. Con más de un siglo de actualidad, se adaptan perfectamente a las normas de seguridad vigentes en la actualidad, y los técnicos los están supervisando durante todo el horario que el público se encuentra visitando el monumento.  Se examinan muchísimos puntos de control a diario para que nada falle, y tanto control no es para menos: cada año los ascensores recorren una distancia que equivaldría a ¡dos veces y media la circunferencia de la Tierra!

 

Mecanismo basado en la sostenibilidad

La Torre Eiffel apuesta en todo su engranaje por la durabilidad y los ascensores sostenibles, respetando siempre en sus cambios el patrimonio histórico.

Se propusieron reducir la huella medioambiental a la hora de restaurar el monumento y han conseguido un principio de restauración aún más ecológico que en los orígenes, que subía y bajaba gracias a un proceso a base de la fuerza del agua.

Este mecanismo consistirá en un circuito hidráulico que funcionará gracias a un fluido ecológico y reducirá los litros de agua consumida por el proceso de refrigerado.

Los ascensores sostenibles apoyan el ahorro energético, utilizando el mismo consumo eléctrico de 300KW, el ascensor podrá transportar hasta 18 personas más: actualmente son 92 y podrá albergar 110 pasajeros.

¿Alguna vez has sentido que las experiencias terrenales no son lo tuyo? ¿Piensas que no deberías estar atado a esta tierra? El próximo rascacielos flotante te elevará a lo más alto. Literalmente.

Se trata de un proyecto completamente innovador de la firma de arquitectos Clouds Architecture Office (CAO) que han llamado Torre Analemma. El edificio invierte por completo el esquema tradicional de la arquitectura como la conocemos, estará suspendido de un asteroide (sí, leíste bien) puesto en órbita alrededor de la tierra y del cual colgará Analemma a través de cables de alta resistencia. Por esta razón, su construcción puede llevarse a cabo en cualquier parte del mundo sin ninguna restricción, sin embargo, la propuesta inicial es que se haga en Dubai y que Nueva York sea su “hogar” principal.

Parece difícil de digerir, pero aquí viene lo interesante. Su concepto es el de una ciudad flotante y al mismo tiempo de ascensor espacial. Que el asteroide esté en órbita significa que el rascacielos siempre estará en movimiento, haciendo un viaje diario en bucle entre los hemisferios norte y sur a unos 482 kilómetros por hora. En otras palabras, en la mañana podrías estar sobre el cielo de Nueva York y unas horas más tarde sobre La Habana.

 

Fuente: Clouds AO

Ahora bien, ¿cómo se transportan las personas en un rascacielos como este? Ascensores electromagnéticos sin cables han sido diseñados para movilizar a los huéspedes de la Torre Analemma, utilizando la misma tecnología de los trenes de alta velocidad en Japón. Estos ascensores funcionan por levitación magnética y, a través de potentes imanes, impulsan la cabina dentro del edificio. ¿Cómo ocurre esto? Paneles solares de gran eficiencia instalados en el espacio proveerán de energía a la torre y, por supuesto, al ascensor, haciendo posible su rápido movimiento. En cuanto al agua, se ha pensado en un sistema circular semi cerrado alimentado por la lluvia.

La torre estará ubicada a 32.000 metros de altura sobre el nivel del mar. Si hacemos el recorrido en ascensor, en las plantas más cercanas a la tierra encontraríamos tiendas, restaurantes, zonas de entretenimiento y una estación con drones de gran tamaño que permitirá a las personas salir de la Torre Analemma e ir a tierra. En el siguiente nivel encontraremos un centro comercial y oficinas, disfrutando de 2 minutos más de luz durante el día. Si subimos un poco más, varias plantas estarán preparadas con jardines y huertos con producción de alimentos para abastecer a los habitantes.

A partir de los 8.000 y hasta los 16.000 metros (altura entre la cual vuelan los aviones) encontraremos las plantas residenciales. En este punto, las vistas desde un piso serán lo más parecidas a las que tenemos cuando viajamos: tonos azules y nubes las 24 horas. Además, habrá museos y espacios de arte donde cualquiera puede pasar una tarde sobre el cielo. Sin embargo, es el nivel que representa un mayor reto debido a las condiciones atmosféricas externas, lo que hace que a -40ºC nadie pueda salir o siquiera asomar un poco la cabeza sin un traje de protección. ¿Hasta qué punto serían tolerables las condiciones de vida a esa altura? El equipo de investigación concluyó que, dadas las condiciones aún más extremas de la superficie de la tierra, astronautas han habitado la estación espacial durante décadas sin que esto represente un inconveniente, así que no puede ser tan malo, ¿no?

Fuente: Clouds AO

Pero esto no acaba aquí. Ya el ascensor va por los 18.000 metros, rozando el límite de la tropósfera, y aquí los habitantes de Analemma podrán encontrar espacios para rendir culto según sus diferentes religiones y donde poder conservar sus reliquias y objetos valiosos. Finalmente, entre los 25.000 y 32.000 metros de altura estarán las funerarias, donde se puede apreciar la luz del día durante 42 minutos más que en las plantas inferiores y unas vistas de la superficie terrestre a niveles impresionantes.

El desafío y propósito de la arquitectura y el hombre en las últimas décadas ha sido construir edificios cada vez más altos e impresionantes, pero la Torre Analemma ha traspasado cualquier barrera conocida. No sólo fue pensado para batir record como el rascacielos más alto del mundo, sino también como una alternativa futurista para salvar a la humanidad de inundaciones, terremotos o tsunamis. ¿Vivirías en ella, alejándote por completo de lo que conoces en la tierra? Cuéntanos en los comentarios.

Existen muchos tipos de ascensores. Sin embargo, los más comunes son los ascensores hidráulicos y eléctricos. ¿Cómo reconocer sus diferencias? ¿Cuál escoger para tu vivienda o comunidad? Hoy te lo contamos.

1. Accionamiento

La principal diferencia entre un ascensor hidráulico y uno eléctrico es el tipo de accionamiento, es decir, el sistema que hace posible que el ascensor se mueva y funcione de forma óptima. El ascensor hidráulico funciona a través de una bomba hidráulica acoplada a un motor eléctrico, la cual inyecta aceite a presión a través de válvulas que regulan la velocidad y hacen que la cabina suba y, al bajar, lo hace por gravedad, vaciándose poco a poco los pistones de aceite. Esto hace que no haya consumo en bajada.

En el ascensor eléctrico, por su parte, el accionamiento depende exclusivamente de un motor eléctrico que se activa tanto en subida como en bajada. Trabaja en conjunto con una polea situada en la parte superior del hueco del ascensor, de un lado cuelga la cabina y del otro se hace contrapeso, lo que sirve para nivelar la carga.

2. Espacio

Ambos sistemas son eficientes, todo depende del espacio con el que se cuente para instalar la cabina. Los ascensores hidráulicos tienen la particularidad de poder adaptarse a diferentes espacios, incluso reducidos, y deslocalizar la sala de máquinas. En cambio, los ascensores eléctricos no requieren de este sistema, sino que el motor se localiza en la parte superior.

Lo importante a la hora de escoger, además de asesorarse con una empresa cualificada, es preguntarse para qué se va a utilizar el ascensor. ¿Entrarán muchas personas a lo largo del día? ¿Requiere espacio suficiente para personas en silla de ruedas? ¿Cuántas plantas tiene el edificio?

Un ascensor eléctrico, que destaca por su rapidez, necesita mayor espacio para poder frenar y coger velocidad, así que sería perfecto para un edificio de muchas plantas. Por el contrario, si el ascensor se va a instalar en una vivienda unifamiliar, convendría uno que pueda adaptarse a diferentes espacios y que no necesariamente deba ser muy rápido.

3. Consumo

Anteriormente existía la creencia de que los ascensores hidráulicos consumían mucho más que los eléctricos, sin embargo, esto dejó de ser así después de la aparición de las funcionalidades VVVF (siglas utilizadas para denominar a la Frecuencia Variable) y la regulación de potencias. Gracias a estos sistemas se han reducido las diferencias entre estos dos tipos de ascensores, especialmente en cuanto al ruido y al consumo.

Sea cual sea el ascensor que elijas, cuentas con toda la seguridad, fiabilidad y confort que te brinda Inapelsa. Contáctanos para mayor información.

Dubai se ha convertido en los últimos años en un paraíso para los arquitectos. Se construye con una libertad asombrosa, sin muchas reglas, pero con resultados alucinantes. Por ello, no es casualidad que albergue entre sus nubes el edificio más alto del mundo hasta la fecha: el Burj Khalifa. En consecuencia, es el rascacielos cuyo ascensor ha batido récord en tener la más larga trayectoria y distancia.

Esta impresionante creación arquitectónica, obra de Adrian Smith, tiene 828 metros de altura y 160 plantas en las que se distribuyen viviendas, oficinas, el Hotel Armani, un observatorio y un mirador, el cual tiene una vista 360 grados de toda la ciudad desde la planta 154 (siempre que no haya nubes, claro). Fue inspirada en la llamada “flor del invierno” o spider Lily, en inglés, flor regional cultivada en climas desérticos por su exótica belleza y gracias a ella el Burj Khalifa fue diseñado con forma de tres pétalos entrelazados.

 

¿Cómo es posible construir una edificación de tal magnitud? Pues bien, además de requerir grandes maquinarias y grúas, participaron nada más y nada menos que 12.000 trabajadores en el proceso de construcción, incluyendo más de 380 ingenieros y técnicos in-situ, quienes trabajaron durante 1315 días. El proceso comenzó en enero del 2004 hasta su inauguración el 4 de enero de 2010 y contó con un presupuesto de más de 4.000 millones de dólares. Impresionante, ¿no?

Una vez que sabemos todo esto podemos imaginar que un rascacielos como este necesitaba unos ascensores a su nivel. Y es que no tiene uno, sino 65 ascensores en total. Adicionalmente, 3 ascensores llevan exclusivamente al observatorio, compuestos por cabinas de dos pisos con capacidad para 12 a 14 personas por cabina y que viajan a 10 metros por segundo, con la distancia de viaje más larga del mundo recorrida por un ascensor. El Burj Khalifa contó también con ascensores programados para evacuaciones controladas en casos de emergencia, los primeros de este tipo instalados en un rascacielos.

Datos curiosos:

  • Gracias a su altura, en el Burj Khalifa se puede ver la puesta de sol dos veces en la misma tarde y viajando en ascensor. Primero desde las primeras plantas y luego desde “At the top”, el mirador.
  • En el año 2015, los ascensores del Observatorio alcanzaron un recorrido total de 384.400 kilómetros desde la inauguración del edificio en el 2010. Esta es la distancia que separa a La Tierra de La Luna.
  • En los ascensores de doble cabina, los más rápidos del mundo hasta el momento, puedes ponerte de la planta 1 a la 125 en tan sólo 60 segundos. ¡Flipante!
  • Si lo deseas, aunque lo dudamos, puedes subir por las escaleras. Son exactamente 2.909 escalones hasta la planta 160.

No te quedes con esta valiosa información. Compártela con un amigo y empezad a ahorrar para las próximas vacaciones en Dubai. Pero antes, te dejamos un vídeo para que puedas hacer un pequeño viaje virtual en ascensor al Burj Khalifa.

Todos sabemos que existen ascensores, en los hoteles, por ejemplo, que con sólo acercar la tarjeta de la habitación al lector, lleva al huésped directamente a la planta deseada. Sin embargo, los ascensores inteligentes van un poco más allá. ¿Te has imaginado realmente cómo son los ascensores que no tienen ni un solo botón? Puede que suene un poco a ciencia ficción, pero ya son una realidad.

Por muy increíble que parezca, el ascensor eléctrico tiene con nosotros unos 120 años y esto es lo que ha dado paso a una nueva era de ascensores inteligentes que nos hacen la vida mucho más fácil. Fue precisamente ésta, junto a la necesidad de optimizar los tiempos de espera, la motivación para la creación de los llamados ascensores de destino, ya operativos en grandes edificios y rascacielos alrededor del mundo, como el hotel Marriot Marquis en Nueva York, o el Burj Khalifa en Dubai.

Quizás estás pensando en algún sistema de reconocimiento facial o de voz, pero por ahí no van los tiros. Entonces, ¿cómo funcionan estos ascensores? Pues se sustituyen los botones por un teclado único en una columna central donde el usuario marca la planta a la que quiere ir. Un complejo algoritmo calcula el recorrido más corto posible en función de todos los pasajeros y le indica a la persona el ascensor que debe coger. Sin más. Otros sistemas funcionan con tarjetas de acceso, donde, en ocasiones, ni siquiera hay que marcar la planta. La idea es eliminar las peticiones erróneas (marcar la planta equivocada o la flecha abajo cuando en realidad se quiere subir) para hacer más eficiente el traslado del máximo número de personas, en el mínimo tiempo posible, a su planta destino.

Frente a estas innovaciones, son muchas las empresas que se han interesado en los dispositivos de domótica. Hace unos años, Microsoft trabajaba en una tecnología predictiva para un ascensor capaz de deducir a qué piso quieres ir. El director de desarrollo, Peter Lee, describe este ascensor como un sistema de inteligencia artificial que estudia el comportamiento de las personas que transitan por el edificio. Para ello, pasa tres meses examinando las idas y venidas de cada persona por el edificio para después deducir a qué piso irían en cada momento mediante un algoritmo. Por ejemplo, el sistema deduce que vas a ir a la calle si estás en el ascensor a determinada hora y con el abrigo puesto. Sin embargo, si has quedado con alguien del edificio para almorzar, te llevaría antes a su planta que a la calle si la otra persona aún sigue en el edificio. También sería capaz de acercarse a una planta en la que hay alguien dirigiéndose al ascensor para ahorrar tiempo.

Todo esto es posible gracias al “Internet de las cosas”, que permite a los ciudadanos ahorrar tiempo y tener mayor seguridad, especialmente en temas de movilidad. España es uno de los países pioneros en la implementación de la denominada tecnología Max en ascensores, la cual los conecta a una nube y hace posible predecir los problemas de mantenimiento antes de que ocurran, así como la sustitución de piezas y componentes cuando acaba su vida útil.

¿Qué te parece? Probablemente pase algún tiempo para que estos ascensores inteligentes lleguen a instalarse en nuestras fincas, pero seguro que podremos verlos muy de cerca.

 

Pablo pasaba una tarde fresca en su habitación, después de llegar de hacer las compras con sus padres. En la finca donde vivían reparaban el ascensor y habían tenido que subir hasta la séptima planta con las bolsas, toda una proeza de la cual habían terminado exhaustos.

A sus cortos 10 años, Pablo tenía una inteligencia prodigiosa y le encantaba entablar largas conversaciones con su padre a quien consideraba su mejor amigo en el mundo. Se puso a pensar entonces, cómo sería la vida si no existieran los ascensores, si cada día tuviera que subir las siete plantas por las escaleras. Inquieto, fue hasta el salón y se sentó junto a su padre en el sofá.

– Papá, ¿te imaginas un mundo donde no existieran los ascensores? ¿Cómo sería nuestra vida sin ellos? – le preguntó pasados unos minutos.

– Pues no, hijo. Eso sería muy complicado, ¿no crees?

– ¿Tú crees que sería posible? – instiga Pablo a su padre.

– Quizás, aunque todo sería muy diferente, claro. Nuestra sociedad en vertical, como la conocemos ahora, en este mundo que nos estamos imaginando, sería más bien horizontal. No existirían los edificios ni mucho menos los rascacielos. Los edificios altos serían impensables teniendo en cuenta que, en un mundo sin ascensor, estos sólo podrían tener máximo cinco pisos.

– Entonces, ni siquiera se hubieran podido construir las Cuatro Torres de Madrid, por ejemplo, ni tampoco existirían la Torre Eiffel o el Empire State. ¡Ni siquiera tu oficina! – Pablo vio cómo su padre reía para sus adentros, pero siguió hablando – Nuestra vida sería un constante sube y baja… ¡pero por las escaleras!

La casa se llenó de risas y el papá de Pablo no pudo evitar pensar en la maravillosa metáfora que le acababa de regalar su hijo.

– Si te pones a pensar, Pablo, así es la vida, un constante sube y baja. Como en un ascensor. Debes ir subiendo poco a poco, superando cada nivel y aprendiendo de las personas que se van subiendo a él. Algunas permanecerán hasta llegar a la última planta y otras bajarán pronto. Y en algunas oportunidades, cuando no podemos, sentiremos que debemos bajar la velocidad y esperar. Lo importante es que siempre estará ahí nuestro piso destino y terminará ese breve recorrido…

– Por eso me encanta hablar contigo, papá. ¡Gracias!

En Inapelsa Ascensores nos sentimos orgullosos de poder celebrar junto a todos los padres de nuestra familia esta fecha tan importante. ¡Feliz día!

 

En el trabajo, en casa, en un centro comercial… todos utilizamos el ascensor a diario o, al menos, con mucha frecuencia. Siempre suelen ser viajes muy normales, sin incidentes ni aventuras, pero hay que reconocer que en las películas no ocurre lo mismo. En la pantalla grande, son el escenario perfecto para un momento cargado de adrenalina que puede sacar lo peor o lo mejor de nuestros actores preferidos.

Y en honor al día más romántico del año, queremos recordar las escenas de amor en ascensores que nos han hecho suspirar.

Cuatro habitaciones (Four rooms) (1995)

 

Una nochevieja, en un hotel de Los Ángeles, un botones comienza su primer día de trabajo y vaya que está siendo difícil: es solicitado continuamente por los huéspedes de cuatro habitaciones. En una de ellas se han reunido unas brujas, en otra un hombre apunta con un revólver a su mujer que está atada a una silla, en la tercera dos hombres llevan a cabo una apuesta sumamente arriesgada y finalmente, en la cuarta habitación, un gánster y su mujer le piden que cuide a sus hijos para poder disfrutar la noche.

Romeo y Julieta (1996)

 

Cuando dicen historia de amor, pensamos inmediatamente en Romeo y Julieta. Esta versión de 1996 es moderna, pero si algo se mantiene es la pasión entre estos dos amantes, quienes corretean por la ostentosa fiesta de disfraces escapando de las rivalidades de sus familias, los Montesco y los Capuleto.

Matrix (1999)

 

Hay poco más que decir sobre Matrix, además, ¿a quién le viene mal un poco de privacidad en el ascensor? Neo y Trinity son, por mucho, la pareja perfecta. 

La cruda realidad (2009)

 

Abby Richter (Katherine Heigl) es una productora de televisión con una concepción muy particular acerca del amor. Esperando al hombre perfecto, a ese príncipe azul con el que tanto sueña, se ha quedado soltera. Muy pronto, sus jefes deciden integrarla en equipo con el polémico presentador Mike Chadway (Gerard Butler) a quien ella detesta profundamente, pero que al final la introduce en el mundo de la sensualidad y la atracción, que ella desconoce. Mike, guiándola para conquistar a otro hombre, termina perdidamente enamorado de ella. 

Drive (2011)

 

Driver” (Ryan Gosling) es un conductor con increíbles habilidades al volante y, ocasionalmente por las noches, ayuda a ladrones a escapar de escenas de crimen. Su mundo cambia cuando conoce a Irene (Carey Mulligan) y a su hijo pequeño en el ascensor del edificio donde vive. Cuando se encuentran de nuevo en el aparcamiento y el coche de Irene no arranca, decide ayudarla llevándola todos los días al trabajo.

Un giro inesperado se produce cuando Standard (Oscar Isaac), el marido de Irene, sale de prisión antes de tiempo por buen comportamiento y “Driver” debe protegerla de este hombre y las secuelas que deja en su vida su trabajo nocturno.

50 sombras de Grey (2015) 

 

Y por supuesto, es imposible pasar por alto la historia de Anastasia Steele y Christian Grey. ¿Cuál ha sido tu favorita? ¡Nosotros no podemos decidir! 

¿Vives en un edificio antiguo y no tienes ni idea de dónde podrían instalar un elevador? No te preocupes, siempre hay una solución para hacer tu edificio accesible. ¿Piensas que no hay hueco en la escalera? Te sorprendería saber que es mucho más fácil de lo que crees instalar un ascensor en un edificio, tan solo haciendo alguna modificación. Eso sí, muchas veces eso implica la solidaridad de los vecinos. ¿Quieres saber por qué? Permanece atento a lo que te vamos a contar.

Instalar un ascensor en el patio de luces

Uno de los lugares preferidos para instalar un elevador es en el patio de luces. ¿Por qué? Porque no hace falta tocar la escalera, con lo que se evita la obra de la misma, y no afea la fachada exterior, ni ocupa sitio en la acera. Así que muchas comunidades de vecinos eligen el patio de luces donde instalar un ascensor.

Haciendo hueco en la escalera

Como te comentábamos antes, otra de las opciones viables donde instalar un elevador es donde está la escalera. Muchas tienen hueco suficiente para colocar un elevador y convertir un ascensor viejo en accesible. Y no solo eso, instalar un elevador revaloriza el inmueble. ¿Quieres conocer otras ventajas?

Por el interior de las viviendas

Aunque te parezca una locura, otro lugar donde instalar un elevador es por el interior de las viviendas. Pero claro, para eso tienen que acceder los vecinos afectados.

Muchas veces el hueco de la escalera no es suficiente para instalar un elevador y se necesita ‘comer’ un poco de terreno a algunos inmuebles. En ese caso habría que solicitar permiso a los vecinos afectados por esta medida. ¡Muchos prefieren eso a tener el ascensor en la fachada!

La fachada, el lugar menos popular donde instalar un ascensor

Sin lugar a dudas, la fachada es el lugar menos elegido para instalar un ascensor. De hecho suele ser siempre la última opción. Pero muchas veces es totalmente necesario. Muchos edificios tienen las escaleras tan estrechas que es imposible dejar paso e instalar un elevador al mismo tiempo. Así que la única solución es hacerlo en la fachada. Por eso, os recomendamos que elijáis un ascensor que os guste y que afecte en menor medida como elemento intrusivo en la fachada.

Lo que está claro es que quienes quieren un ascensor, pueden hacerlo sin problema. ¿Sabías que había tantos lugares donde instalar un ascensor? ¡No dejes a tu edificio antiguo sin uno!