El teletrabajo ya está asentado al 100% y será una característica de las ciudades del futuro. Veremos en los bares y cafeterías personas trabajando con la otra parte del mundo como si estuvieran ahí mismo. En Estados Unidos, la cobertura mediática del trabajo remoto ha crecido en un 12.000% desde el 1 de enero del 2020.

Qué se valorará ahora en las ciudades

  • El espacio público: es el lugar donde nos relacionamos y siempre damos por hecho que está ahí. Ahora, se pondrá mucho interés en que los espacios sean cómodos, accesibles y con mucha amplitud.
  • Edificios públicos: patios más accesibles, azoteas con zonas verdes, zonas comunes habilitadas para el estudio y el trabajo, flexibilidad que permita cambiar su uso…

Tendrán mucha importancia las medidas de seguridad para acceder a los edificios.

  • Vías públicas. Mayor protagonismo de la naturaleza, redimensionamiento de las aceras, parques, espacios sociales más anchos y espaciosos…
  • Viviendas: terraza y ventanales imprescindibles, con varios aseos o baños.
  • Especial importancia de la luz natural, la ventilación natural cruzada, y los espacios flexibles
  • Retos medioambientales: los criterios de sostenibilidad serán un imprescindible en las ciudades, buscando siempre reducir la contaminación.

La oficina y los ascensores

Las empresas han tomado dos medidas fundamentales: reducir el tiempo que sus empleados pasan en el lugar de trabajo y reducir las personas que coinciden en los despachos, para poder mantener el distanciamiento social.

Pensemos en el tráfico masivo de grandes bloques de oficinas y en los ascensores en una época donde el distanciamiento social es obligatorio. ¿Cómo conseguir que tantos trabajadores entren y salgan cada jornada de ciudades como Nueva York, Londres o Tokio sin romper los metros legalmente recomendados? Si en el ascensor aplicamos la distancia de dos metros, la capacidad de las grandes cabinas se reducirá en un 90%, entorpeciendo las llegadas a tiempo al puesto de trabajo.

Los expertos se plantean que quizás la tendencia de las empresas es abandonar los edificios del centro de la ciudad y mudarse a oficinas en polígonos industriales y espacios amplios, que cuenten con poca altura y sean accesibles por escaleras.

¿Qué valorarás ahora tú en casa, en el trabajo y en los lugares públicos después de lo que hemos vivido? ¡Dínoslo en comentarios!

¿Eres de los que son capaces de subir a pie hasta un décimo por miedo a meterte en un ascensor? ¿Cuando lo intentas hacer te entran los sudores de la muerte justo antes de apretar el botón? ¿Si te enamoras de alguien de tu barrio lo primero que preguntas es en qué piso vive para saber si podéis quedar en su casa o no? Entonces tienes fobia a los ascensores y este post te interesa ¡mucho!

Lo primero que tienes que saber es que no eres un bicho raro. La fobia a los ascensores es un problema bastante común. En las ciudades, los edificios cada vez son más altos y si miedo a las alturas o a los espacios pequeños, utilizar este moderno sistema de elevación te puede generar algo de desconfianza. También, es posible que hace años hayas tenido algún percance con una cabina cuando no estaban tan modernizadas y eso te haya afectado para volver a subir. Pero, de verdad, tiene solución.

Para empezar, no olvides que son máquinas muy seguras, que pasan un montón de revisiones de mantenimiento y donde todo está pensado para que no ocurra ningún tipo de accidente.

¿De dónde viene el miedo a los ascensores?

Cada persona es un mundo. La fobia a los ascensores puede aparecer tras alguna mala experiencia o, como comentábamos anteriormente por otro tipo de miedos también muy comunes, como la claustrofobia, la ansiedad en los espacios cerrados o la acrofobia o miedo a las alturas.

Pese a ser más habitual de lo que piensas, debe tratarse para que no nos afecte al acudir a edificios públicos, en el trabajo etc. Para que sepas cómo manejar esta sensación tan desagradable cada vez que te subes a un ascensor, vamos a darte varios trucos que seguro te ahorrarán unos cuantos escalones en tu día a día.

Consejos para sobrellevar la fobia a los acensores

Ve de menos a más

Obviamente, para superar tu pánico a los ascensores, lo mejor no es que subas hasta un piso 14. Te aconsejamos que, para empezar, realices este pequeño ejercicio:

Llama al ascensor y trata de respirar tranquilamente, deja que se abran las puertas, entra, haz una respiración profunda y sal de nuevo. Esto puedes repetirlo varias veces hasta que puedas hacerlo con tranquilidad. Después, puedes probar por subir un solo piso y hacer el resto a pie, si son varios. Así finalizarás la experiencia con una buena sensación y poco a poco, puedes ir añadiendo más pisos, hasta que cada vez te cueste menos.

Desvía tu atención del problema

Lo normal es que todo vaya bien. Así que respira y trata de no anticipar sucesos raros, ni de imaginar las mil y una escenas de terror que eres capaz de construir en tu cabeza. Trata de desviar los pensamientos negativos y céntrate en otras actividades como mirar el móvil, hacer la lista de la compra mentalmente, planificar el trabajo, etc. Todo vale, mientras no te centres en las sensaciones de agobio.

Sube con alguien

Para empezar a enfrentarte a tu miedo a los ascensores, puedes pedir a alguien cercano que te dé tranquilidad que te acompañe. Podéis hablar de vuestras cosas durante el trayecto y te ayudará a tranquilizarte.

Conoce cómo funciona un ascensor para paliar la fobia a los ascensores

El miedo ocurre también por desconocimiento. Cuando subes a un ascensor, escuchas ruidos, puedes notar diferentes tipos de movimientos y, dependiendo del modelo o la antigüedad, verás elementos con los que a lo mejor no estás familiarizado. Te recomendamos que conozcas cómo son los mecanismos internos de un ascensor, qué tipos y modelos existen y, sobre todo, qué medidas de seguridad se tienen en cuenta en su fabricación. Esto te dará mucha más seguridad.

Hoy en día los protocolos de seguridad en la fabricación de ascensores son tan exigentes que es muy improbable que ocurra un accidente si se le aplica un buen mantenimiento. En Inapelsa encontrarás toda la información que necesitas para conocer a fondo el mecanismo, funcionamiento y tipos de ascensores y te ayude a que la próxima vez que te subas en uno lo hagas con un poquito más de confianza. ¡Aunque sea para subir hasta el primero!

 

Ya sabes que utilizar el ascensor de la comunidad de vecinos como montacargas no es la mejor opción. Pero puede ocurrir que las obras en el edificio que provienen de diferentes pisos necesiten utilizar el elevador para transportar los bultos no muy pesados pero voluminosos.

En ese caso, si el inmueble no cuenta con el portero que pueda dedicarse a vigilar a los albañiles, necesitaréis seguir una serie de consejos que protejan vuestra cabina y su funcionamiento.

Trucos para prevenir los desperfectos en el ascensor por obras en el edificio

  • Colocad un cartel con las medidas de peso y capacidad bien grandes, porque en la pegatina del interior donde se indican pueden pasar desapercibidas. Así, ayudaréis a evitar la sobrecarga de cajas y materiales en la cabina que pueda ocasionar accidentes. Además, esto evitará que el mecanismo se deteriore, el cable se sobreestire y pierda grosor y/o la maquinaria se queme.

Si en vuestra comunidad las obras son muy frecuentes, puedes instalar un pesacargas para aseguraros que no se exceden los kilos permitidos.

  • Aseguraos de que se limpian regularmente los escombros de la pisadera, porque los topes en los raíles por los que se mueven las puertas del ascensor pueden desajustarlas y engancharlas. Además, en situaciones más graves, pueden ocasionar rotura de piezas o que se queme el motor de las puertas. Así que, mantened los raíles limpios de piezas y polvo.

Para evitar accidentes debido a esto, podéis instalar bandas infrarrojas. Detectarán los escombros que estén por encima del centímetro de altura. 

  • Evita los golpes en las puertas. Las bandas infrarrojas te ayudarán también a que no ocurran grandes golpes que puedan desajustar o dañar las puertas. Este percance puede incluso parar el ascensor, ¡cosa que no queremos si vivimos en más de un tercero!
  • Cubrid las paredes de la cabina para evitar arañazos. Además, esto ayudará a que se limpien mejor y se mantengan limpios durante toda la obra.
  • Proteger el techo también es fundamental, porque es habitual que se dañe con los escombros y piezas más altas, barras, etc. Para evitar que pueda caerse el techo interior de la cabina podéis instalar un kit anticaída o colocar un tope casero que evite que los materiales de obra puedan golpearlo.

Esto es lo principal que debéis tener en cuenta cuando hay obras en el edificio para proteger vuestro ascensor y evitar accidentes. No obstante, si una vez hechas ha ocurrido algún percance, no dudéis en poneros en contacto con nosotros para que os ayudamos a solucionarlo. 

La música alta, los niños, las mascotas, la lavadora antigua, el uso de las zonas comunes, las obras… Son numerosos los motivos por los que se desencadenan pequeños problemas con los vecinos que tenemos que solucionar con calma y acuerdos comunes.

Hay comunidades de vecinos que cuentan con la figura del administrador de fincas y los servicios de mediación de ayuntamientos, pero otras tienen que resolver los conflictos sin intermediarios. 

Para la receta mágica que solucione los problemas con los vecinos necesitamos principalmente estos cuatro ingredientes: empatía, diálogo, paciencia y serenidad.

La sociología afirma que en los barrios populares se toleran niveles de ruido mucho más altos que en los barrios residenciales, precisamente por la puesta en práctica de estas habilidades sociales.  

 

Empatía: lo principal para tratar los problemas con los vecinos

El valor de la empatía es muy necesario en estos casos, porque nos ayudará a ponernos en la piel del vecino “conflictivo” y entender por qué está actuando así. Además, es esencial que conozcas bien sus circunstancias, para tener un contexto en el que no estés juzgando acciones sin saber el motivo subyacente. Su estrés, problemas de salud, niños rebeldes, problemas laborales, horarios cambiados… 

Imagina una situación en la que escuchas constantemente al hijo de tu vecino gritar. Una y otra vez. Y pones más y más quejas. Para después descubrir que ese niño tiene alguna patología que le impide controlar lo que hace. Seguramente si hubieras sabido esto, hubieras actuado con empatía y no habrías elevado tantas quejas.

También, la empatía es necesaria para que nosotros mismos tratemos de que nuestros actos molesten al resto lo menos posible. Sabemos que es muy habitual ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, por lo que tenemos también que ser conscientes de qué cosas en las que nosotros hacemos pueden incomodar a nuestros compañeros de edificio.

 

Diálogo: fundamental para hablar de forma calmada

Cuando el conflicto se repite y sufrimos las consecuencias frecuentemente, es esencial que acudamos a hablar con el vecino en cuestión. En persona (con mascarilla y distancia de seguridad), por teléfono… Pero un diálogo calmado, en el que se intercambien las opiniones de cada uno, es imprescindible para llegar a un acuerdo.

Para llevar a cabo esta conversación, no olvides seguir estas pautas de conducta:

  • Muéstrate cordial, preocúpate por cómo está y recuérdale quien eres apelando a un recuerdo agradable entre ambos. Esto hará que esté más predispuesto a conversar y a poner solución a lo que plantees después.
  • Controla lo que dices y cómo lo dices. Cuidar el tono y las palabras es fundamental para que el diálogo transcurra en calma.
  • No empieces atacando. Culpar y acusar en cuanto el vecino abre la puerta solo termina en una discusión acalorada, justo lo que no queremos. Empieza planteando la situación: lo que estás viviendo, por qué te afecta y cómo crees que podría solucionarse de la mejor forma para ambas partes.

 

Paciencia y comprensión 

A veces, la mejor forma de combatir algo que nos molesta es tener paciencia. Sabemos que los niños gritando por la casa pueden interrumpir tu trabajo o descanso; que ese vecino de arriba haciendo deporte hace que retumbe tu techo, etcétera. Pero, más en estos momentos, debemos tener paciencia y comprender las situaciones que los vecinos no pueden controlar o que forman parte de su rutina aunque nos moleste. Quizás, los niños deben guardar cuarentena o ese vecino necesita entrenar en casa para cuidar su salud. Sé comprensivo con ellos y trata de adaptarte, ya sabes que nunca llueve a gusto de todos. Quizás, puedes poner una música suave para paliar el ruido mientras trabajas, unos tapones… 

 

Serenidad: hablar tranquilamente es el mejor arma para solucionar problemas con los vecinos 

Los gritos y ataques no llevan a ningún acuerdo. Como comentábamos antes, es complicado llegar a un consenso que beneficie a todas las partes. Quizás tienes que ceder o controlar ciertos pareceres para no incomodar al resto e intentar solucionarlo de la manera más calmada posible.

Puede ocurrir que, en ocasiones, los problemas con los vecinos no sean solo de convivencia, sino de desacuerdos en materias más complejas: instalación de un ascensor de obra nueva, adaptación del edificio para que sea accesible, un vecino que no quiere pagar la derrama para instalar un elevador, obras en casa de algún inquilino que alteran los elementos comunes… En estos casos, siempre con la Ley de Propiedad horizontal en la mano, lo mejor es que contactéis con un profesional que os diga cómo resolverlo.

 

El vecino mediador

Puede ocurrir que el problema ocurra entre dos vecinos que ya han tenido desencuentros anteriores, que no se entienden bien, que no quieren colaborar ni tienen voluntad de arreglar las cosas… En ese caso, suele funcionar tirar de un vecino con el que los dos se lleven bien, para que interceda entre ambos y facilite que ambas partes lleguen a un acuerdo. Siempre resulta más fácil expresarnos con alguien de confianza con el que nos llevamos bien, que hablar con alguien que no termina de encajarnos.

 

Desde Inapelsa, te aconsejamos que para hacer frente a los problemas con los vecinos, ante todo, haya paciencia y comunicación. Hablar entre vosotros es muy importante para conocerse, saber vuestros horarios, e intentar adaptaros a quienes os rodean. Una buena forma de estar en contacto es mediante un grupo de Whatsapp o cualquier otro chat, como el correo electrónico o el Skype. Mediante este canal, podremos comunicar las cosas antes de que sucedan e incomoden, por ejemplo, una pequeña obra en casa o el cumpleaños de los peques en la terraza. Anticipar las acciones que pueden molestar es algo que los vecinos agradecerán y te evitarán quejas posteriores. ¡Ánimo!

Seguro que has vivido la situación de entrar en un ascensor con mucha gente y  que alguien grite: “¡no entres que no cabemos!”. La mayoría de personas piensan que, si superamos el peso permitido en un ascensor, nos caeremos al vacío. Pues este mito está totalmente fuera de la realidad. Como este, ¡existen muchos otros mitos extendidos, pero solo las empresas de ascensores saben la verdad! 

Grandes mitos desmentidos por las empresas de ascensores

“Dale otra vez, que tengo prisa”

¿Quién no ha pulsado muchas veces el botón del ascensor para que “llegue antes” o ha apretado repetitivamente el botón de “abrir y cerrar” para que las puertas actúen deprisa?

Esto es de lo más común, ¡nos pasa a muchos cuando subimos a un ascensor y llegamos tarde a nuestro destino! Pero la realidad es que, por muchas veces que apretemos, el ascensor solo recibe la señal en el primer momento en el que pulsamos el botón y, pulsándolo más veces, lo único que conseguimos es desgastar la durabilidad de dicho botón, ¡pero jamás que vaya más rápido!   

Un ascensor con exceso de carga se desploma y podemos caer al vacío

Cuando el ascensor contiene un peso superior al que puede sostener, lo normal no es que la cabina caiga en picado, sino que se quede quieta, sin moverse.

Para evitar accidentes, se detendrá de inmediato, se abrirán las puertas y comenzará a sonar la alarma (esa de piiiii, piiiii, piiii) hasta que se disminuya el peso y se alcance el óptimo para que pueda funcionar con normalidad. Esta alarma no hará que las empresas de ascensores se desplacen a rescatar a nadie, solo es un avisador de que la carga se ha excedido.

Si te quedas mucho tiempo encerrado en un ascensor se te puede acabar el oxígeno 

Esta es otra de las dudas suelen surgir a quienes se han quedado encerrados en un ascensor por una avería. ¿Si somos dos personas, se nos termina el oxígeno y nos quedamos sin poder respirar? ¡Pues claro que no! La realidad es que las empresas de ascensores colocan en las cabinas un sistema de ventilación avanzado, que permite que el oxígeno esté en circulación en todo momento. Por tanto, es imposible que se termine y te quedes sin respiración.

No tengas miedo y habla tranquilamente con tu acompañante de cabina para  matar el tiempo hasta que llegue el técnico. ¡Igual hasta surge el amor! 

Recuerda que lo mejor que puedes hacer si te quedas atascado en un ascensor es permanecer dentro, sin alterarte, pulsar la alarma y esperar a que el operario acuda tras recibir tu solicitud de ayuda. 

Si el ascensor se cae, hay que saltar antes del impacto: ¿qué dicen las empresas de ascensores al respecto?

Esto no solo es un mito completamente falso sino que, en el caso de que sucediera una caída de la cabina, esto sería justo lo último que deberías hacer. La gravedad ganaría siempre y con esto solo conseguirás recibir un golpe terrible en la cabeza. Tampoco es una buena opción quedarse de pie y esperar el impacto, porque en ese caso podrías sufrir una caída de 10 veces el tamaño de tu cuerpo dañando por completo tus piernas.

Lo mejor que podrías hacer en este caso es tumbarte en el suelo del ascensor y hacer coincidir el centro de gravedad de tu cuerpo con el de la cabina. Así, repartirías la fuerza del golpe por todo tu cuerpo. Se recomienda además, cubrir la cabeza con las manos para evitar daños mayores por el impacto con el suelo. 

Como ves, son muchos los mitos y habladurías que circulan debido al boca a boca. Lo mejor cuando se trata de temas como estos es que te informes consultando las fuentes oficiales, en este caso, las empresas de ascensores que pueden informar con la mayo veracidad.

Seguro que tú también has intentado aprovechar los pequeños tramos de escaleras para subir a pie y hacer algo de deporte. En tu edificio, en el trabajo… Poder subir en el ascensor cuando vamos cargados o estamos agotados es estupendo, pero el ejercicio en escaleras es una actividad de cardio muy potente que podemos aprovechar para realizar cuando no tenemos mucho tiempo para practicar deporte. Fácil, accesible y al lado de casa o de la oficina, literalmente. ¿Qué más se puede pedir? No solo nos permite poner activar todos los músculos, sino que nos ayuda a quemar grasa, mejorar nuestra capacidad pulmonar y cardiaca, al tiempo que nos llenamos de energía para seguir con nuestro día. 

Subir y bajar las escaleras no requiere preparación, zapatillas especiales ni equipamiento. Simplemente, ¡muchas ganas, poca vergüenza por si te encuentras con algún vecino y voluntad de vencer la tentación de coger el ascensor que tenemos al lado!

Seguro que te convencemos de subir a casa por las escaleras si te contamos que con solo dos minutos de subida ya estarás quemando calorías (una parte de ese dulce que has tomado con el café, por ejemplo) y que 15 minutos de escaleras cuentan como ¡30 minutazos de correr! Además, si adoptas el hábito de subir las escaleras regularmente notarás los beneficios no solo en bienestar y forma física, sino también en tu colesterol y glucosa en sangre. Se ha demostrado que diez minutos al día de escaleras, tres días a la semana, mejoran nuestra capacidad cardiorespiratoria. ¡A por ello!

Pero, ¿qué ejercicio en escaleras puedo hacer más allá de subirlas o bajarlas?

Podemos ejercitar nuestros músculos tanto si nos dirigimos hacia arriba como hacia abajo. Al ascender, trabajaremos glúteos, gemelos y cuádriceps. Al descender, toda nuestra actividad se centrará en los cuádriceps, que trabajarán para controlar la atracción de la gravedad del cuerpo ¡sin que esto nos suponga un gran esfuerzo! (la cuesta abajo ayuda mucho, ya sabes).

Dependiendo de las escaleras que vayas a recorrer, te recomendamos un ejercicio u otro para aumentar la intensidad de tu subida o bajada. Dependerá de dónde te encuentres, si estás solo y si debes ser más o menos discreto. También, de si únicamente vas a subir/bajar lo necesario o vas a aprovechar las escaleras para hacer varios viajes y aumentar la intensidad del ejercicio.

Si tienes que ser discreto, haz este ejercicio en escaleras

  • Sube de puntillas para aumentar la fuerza explosiva de tus pasos y potenciar la elasticidad de los músculos. Puedes subir los escalones con las piernas juntas y realizando saltos entre escalones. Como referencia, piensa que 10 escalones serían una serie y que lo óptimo sería que hicieras 4 de ellas, con un pequeño descanso entre una y otra.
  • Sube lo más rápido que puedas. Subir corriendo aumenta los beneficios del ejercicio. Puedes hacerlo también 4 veces y recuperar aire cada vez que bajes.
  • Sube de dos en dos. Empieza despacio y ve subiendo el ritmo, subiendo los escalones de dos en dos para hacer pasos más amplios con los que manejes más carga natural.

Si estás solo y puedes hacer ejercicios en escaleras más atrevidos…

  • Sube a la pata coja. Dar saltos con una pierna mientras tienes la otra en el aire es un gran trabajo muscular. Puedes hacer también 4 series, 2 con casa pierna.
  • Talones al glúteo. Un clásico del deporte que nunca falla. Trata de que tu talón toque el glúteo en cada paso, para aumentar la fuerza de tu paso.
  • Rodillas arriba. Sube intensamente llevando tus rodillas a la tripa y aumenta la potencia de tus pasos con estos más amplios.  Puedes hacer 3 series de 16 escalones.
  • Piernas + brazos. Si mueves los brazos haciendo círculos laterales (como si agitaras unas cariocas) o en zigzag trabajarás la musculatura al completo.
  • Saltos de rana. Este ejercicio es una bomba para ejercitar el cuerpo, porque hacemos sentadillas, saltamos y ascendemos ¡todo en uno! Salta en cuclillas con las piernas y los pies juntos y ve subiendo poco a poco, a tu ritmo, pero manteniendo la espalda y columna recta. Baja lo que puedas y ve incrementando la distancia.

Una vez te hayas acostumbrado a realizar estos ejercicios por lo menos 3 veces a la semana, verás cómo te cuestan mucho menos, puedes recorrer mayores tramos de escalera y subir la intensidad de los ejercicios. Para un trabajo óptimo, ¡atrévete a subir con algo de peso! Una pequeña bolsa de la compra es estupenda para empezar a subir el nivel de los ejercicios en escalera. Mantén las mismas tablas que has estado haciendo, añadiendo la dificultad del peso, por ejemplo, en el ejercicio en el que mueves los brazos mientras subes. ¡No te dejes vencer por la pereza y deja nuestros ascensores para momentos puntuales de cansancio, cochecito de bebé o compra semanal!

Vuelves de la compra cargado de bolsas, entras en el ascensor y aprietas un botón. Mientras intentas leer los mensajes del móvil y sacar a la vez las llaves de casa, ya has subido cinco pisos. ¡Y no te has dado ni cuenta! Esto seguramente ocurre porque te sientes completamente seguro y tranquilo en la cabina, pensando que no podrán sorprenderte averías en el ascensor.

Sin duda, un buen mantenimiento es la clave para evitar su deterioro y que todo vaya como tiene que ir.

Pero, ¿sabes cuáles pueden ser las averías en el ascensor que veas con más frecuencia? Te lo contamos para que sepas qué debes tener en cuenta y para que no te den ninguna sorpresa.

Problemas con las puertas   

Abrir, cerrar, abrir, cerrar, abrir, cerrar… y así mil veces al mes, dependiendo del número de vecinos, claro. Además de los pequeños golpes que pueden sufrir o el típico gesto de intentar abrirlas, cuando ya están a punto de cerrarse. Todo esto puede dar lugar a pequeños problemas en su funcionamiento.

Un buen uso de las puertas y una revisión cada cierto tiempo, evitará que un día nos dejen dentro.

Aceite sucio: una de las averías en el ascensor más clásica

La lubricación de los componentes del ascensor es vital para que funcione correctamente. Muchas veces, debido al uso, se desprenden partículas de metal que se mezclan con el aceite y hacen que la maquinaria deje de ir cómo debe. Es necesario revisar el aceite para detectar estas impurezas antes de que se produzca una avería.

Engranajes desgastados

Dicen que el roce hace el cariño, pero si hablamos de ascensores, puede que  con tanto roce, después de un tiempo, la cosa acabe por atascarse.

La polea es un elemento muy importante en la mecánica del elevador y con el rozamiento, los cables que la sujetan a la cabina pueden acabar resbalando sobre ella. Deben comprobarse todas las piezas para detectar cualquier desgaste.

Rodamientos defectuosos que generan averías en el ascensor

Si escuchas ruidos en el ascensor y no es tu Whatsapp ni tus tripas, es que hay algo que no va bien y puede tratarse de un problema serio.

Cuando los rodamientos no funcionan correctamente, se producen vibraciones en el motor y estas pueden llegar a estropear el mecanismo. Si escuchas ruidos extraños, avisa a mantenimiento antes de que empeore.

Ya ves que, como contábamos al principio, para evitar averías en el ascensor y usarlo con tranquilidad, es importante que las máquinas, las piezas y las revisiones sean de buena calidad. En Inapelsa Ascensores te ofrecemos un servicio profesional de mantenimiento para que tú solo tengas que preocuparte de no equivocarte en el botón del piso.

La principal medida para frenar el avance del coronavirus y evitar posibles contagios es clara, quedarse en casa. Y, en medio de esta crisis sanitaria, surgen acciones solidarias que traen consigo una luz de esperanza a las personas más vulnerables. 

La recomendación generar es no salir a la calle o hacerlo solo para lo imprescindible: ir a la compra o acudir a la farmacia. Quizás los has estado viendo en tu comunidad o posiblemente seas tú una de las personas que los lleva a cabo: en muchos ascensores han comenzado a aparecer carteles en los que los vecinos se ofrecen de manera altruista a ayudar a las personas mayores, embarazadas o con patologías previas, que son quienes se encuentran en el grupo de mayor riesgo ante el COVID-19, a hacer la compra, pasear a su mascota o cuidar a sus hijos.

¡Te mostramos algunos ejemplos!

  • Amanda y Darío, del 3 derecha

  • Juande, para lo que necesiten sus vecinos

  • La respuesta de otro vecino a este cartel colgado en el ascensor

  • Laura y Alejandro, dos personas de confianza

  • También hay quienes se ofrecen a cuidar a los niños y niñas del vecindario

Además de estas iniciativas, en Madrid también se han creado varios grupos de Whatsapp por barrio en el que se reúnen cerca de 500 personas que se ofrecen de forma voluntaria la disponibilidad que tienen para ayudar a los más vulnerables. 

Por su parte, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, en colaboración con Cruz Roja, ha lanzado la campaña #YoHagoPorTi, dirigida a impulsar conductas que fomenten la solidaridad con los vecinos más vulnerables. 

Sin duda, el COVID-19 ha desatado una ola de solidaridad y gestos emocionantes que nos hacen mejores. ¡Gracias a todos!

 

 

¿Te imaginas bajar 95 plantas en solo 43 segundos? ¡Pues es posible! Hace unos años se construyó en China el ascensor más rápido del mundo, un elevador que puede alcanzar los 72 kilómetros por hora y que se encuentra en el Centro de Finanzas de Guangzhou. Antes de esta construcción, el récord de velocidad lo tenía el ascensor del rascacielos taiwanés Taipéi, que llegaba a los 61 kilómetros por hora. 

El ascensor de Guangzhou cuenta con una tecnología avanzada que activa los frenos cuando el sistema detecta una velocidad excesiva y con funcionalidades especiales para evitar balanceos y mareos. Los instaladores también han reforzado las medidas de seguridad de la cabina para evitar accidentes y, de paso, ahorrar en consumo de electricidad. 

Revisiones de ascensores diarias 

Como te puedes imaginar, un ascensor de esta envergadura y en el que suben y bajan miles de personas todos los días requiere de un mantenimiento especial y, en el caso de ser necesario, una reparación ágil. De forma periódica debe evaluarse el estado de la cabina, las puertas, los cabes, el control de tensión, las luces, los frenos y el aceite. Los operarios también tienen que comprobar cada día si el ascensor presenta daños, errores en el funcionamiento o si alguna pieza se ha desgastado.  

Como ya hemos dicho en muchas ocasiones, para nosotros el mantenimiento de un ascensor es primordial ya que es la manera de garantizar la máxima seguridad de los usuarios que viajan en él.  Al igual que realizamos periódicamente una visita al taller para revisar el estado de nuestro coche y asegurarnos de que todo funciona correctamente, lo mismo ocurre con los ascensores. Si la empresa que ha instalado en tu comunidad el ascensor, te da un servicio de mantenimiento, ¡no te preocupes! Ponte en contacto con nosotros porque somos líderes en revisiones de ascensores. 

 

 

Poner un ascensor en edificios que no cuentan con él siempre es una buena idea, porque facilita el día a día de todos los vecinos y ayuda a las personas que presentan movilidad reducida.

Una vez os habéis decidido a instalarlo, hay que tener presente si el inmueble cuenta con las condiciones necesarias de espacio e infraestructura para poder albergar la cabina que necesitáis. Para facilitaros esta valoración, vamos a daros los datos necesarios para que podáis determinar si cumplís con las condiciones necesarias. Leer más