Nuestro comportamiento durante los viajes en ascensor es digno objeto de análisis de cualquier estudio antropológico. Es cierto, aunque pueda sonarte un poco cómico.

Para algunas personas, la fobia a los espacios reducidos y el reparo a subirse a este u otros medios de transporte son razones más que suficientes para sentirse incómodas durante el trayecto. Pero no es de fobias de lo que venimos a hablarte hoy.

De acuerdo con Lee Gray, investigador de la Universidad de Carolina del Norte, prácticamente todos reproducimos el mismo comportamiento cuando nos subimos a una cabina de ascensor. Esta manera de actuar es, en sus propias palabras, «el baile del ascensor».

¡A sus puestos!

Cuando tenemos la suerte de viajar solos, todo el espacio de la cabina es para nosotros, así que podemos colocarnos donde más nos apetezca en ese momento. El baile comienza cuando compartimos el ascensor con una o más personas que no conocemos.

  • Si somos dos, acostumbramos a tomar posiciones en las esquinas diagonales del cubículo.
  • Cuando hay un tercer pasajero nos colocamos formando un triángulo equilátero.
  • En el supuesto de que haya cuatro personas compartiendo la cabina, cada una se colocará en una esquina hasta que las cuatro estén ocupadas.
  • Si el total son cinco pasajeros, este último terminará colocándose en la posición más incómoda casi por obligación: el centro.
  • A partir del sexto ocupante, los pasajeros tendrán que ser ágiles para organizarse y distribuir el espacio de forma equitativa.


Analizando la psicología humana

Un trayecto en ascensor consume solo unos cuantos segundos de nuestro tiempo. Por otro lado, el ser humano es una especie social por naturaleza. Entonces, ¿por qué a veces nos resulta tan incómodo viajar en ascensor con otras personas?

La explicación es sencilla: porque no tenemos espacio suficiente. Por mucho que disfrutemos del contacto y la compañía de nuestros semejantes, también necesitamos espacio personal y oportunidades para estar solos de vez en cuando. ¿Acaso no nos sentimos un poco violentos cuando alguien que no conocemos se acerca demasiado a nosotros?

Aunque sea de manera inconsciente e instintiva, solemos adoptar estas posiciones para asegurarnos (dentro de las limitaciones de un ascensor) de que la distancia mínima interpersonal se está respetando.

Pero nuestros comportamientos sociales dentro del ascensor siguen siendo interesantes más allá del sitio que decidamos (o nos toque) ocupar dentro de la cabina.

Paz en el ascensor 

No hay ninguna norma que así nos lo imponga, pero una vez dentro de la cabina tendemos a quedarnos muy quietos, procurando no hacer ruido y observando un punto fijo para evitar todo contacto visual con cualquiera de nuestros acompañantes. ¿Identificado?

Que nos miren, aunque no sea directamente a los ojos, puede resultar incómodo y desencadenar alguna reacción agresiva en nosotros. Lo lógico es que no queramos tener conflictos en un espacio tan reducido, por eso a menudo nos entretenemos con el móvil o dirigimos la mirada al techo o al suelo.

Los estudios que se han llevado a cabo detectaron además un patrón imitativo en nuestra conducta. Por ejemplo, si todos los pasajeros están mirando hacia la puerta, es muy probable que la próxima persona que entre al ascensor también se coloque mirando a la misma dirección.

En conclusión, a raíz de este análisis comprobamos que es necesario cumplir con una serie de normas sociales básicas y que respetar el espacio individual es clave para una convivencia pacífica.

¿Reconoces en ti mismo alguno de estos comportamientos?, ¿recuerdas alguna experiencia incómoda compartiendo un ascensor? Anímate y cuéntanoslo en la sección de comentarios.

En Inapelsa nos dedicamos al diseño, fabricación, instalación y mantenimiento de ascensores y contamos con un equipo especializado que atenderá cualquier consulta que necesites hacernos. Ponte en contacto con nosotros aquí.

Y como sabemos que en algún momento has soñado con ascensores y te has preguntado qué pudo significar, te invitamos a que leas esta interesante entrada de nuestro blog.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.