Existen situaciones en las que el uso del ascensor está totalmente desaconsejado.

Por ejemplo, subir a un ascensor en caso de incendio o durante el transcurso de una tormenta eléctrica o de un terremoto puede llegar a ser extremadamente peligroso, ya que correríamos el riesgo de quedar atrapados a causa de un corte de electricidad. La lluvia en cambio, salvo en ocasiones puntuales, no presenta una gran amenaza y es compatible con el funcionamiento de estas máquinas.

Aun así, sería ingenuo pretender que los ascensores fueran cien por cien inmunes al líquido elemento.

Mejor prevenir que curar

Aunque la lluvia no sea enemiga directa de los ascensores, será precavido por nuestra parte no subir a uno si está lloviendo de forma torrencial.

Es poco frecuente, pero durante un diluvio podría llegar a filtrarse y a acumularse agua en el foso del ascensor, y esto podría deteriorar sus componentes, producir oxidaciones e incluso provocar algún cortocircuito.

Si la tormenta viene además acompañada por fuertes rayos, bajo ninguna circunstancia deberíamos utilizar un ascensor porque, como en los supuestos de un incendio o terremoto, podría haber cortes en el suministro eléctrico del edificio.

 

Después de la tormenta

Pasado el temporal, podría ocurrir que el foso de nuestro ascensor estuviera inundado y que no lo supiéramos hasta que un técnico viniera a realizar una de sus revisiones. Por eso, una vez más, recordamos la importancia de asegurarnos de que los controles de mantenimiento de nuestros equipos se cumplen rigurosamente. Solo así podremos estar al corriente de cualquier anomalía y podremos actuar en consecuencia.

Una cosa debemos tener clara; y es que el foso de un ascensor debería estar siempre libre de agua por nuestra propia seguridad y por el buen funcionamiento del aparato. Si hemos tenido este problema, puede que la impermeabilización de nuestro foso no sea lo suficientemente eficaz. Lo más inteligente en estos casos será escuchar las recomendaciones de los técnicos que estén a cargo de nuestro equipo.

También será de mucha utilidad realizar, además de los controles reglamentarios, otros preventivos antes de que llegue la temporada de lluvias.

Por último, es conveniente tener en cuenta que no solo la lluvia y otros fenómenos meteorológicos pueden hacer que nuestro ascensor entre en contacto con el agua. Una red de tuberías defectuosa podría ocasionar filtraciones que también afectaran tarde o temprano a los componentes y mecanismos del propio ascensor.

 

Inapelsa pone a tu disposición un equipo de profesionales experto en reparación y mantenimiento de ascensores. Si tienes algún problema con el tuyo, no lo pienses dos veces, ponte en contacto con nosotros.

¿Tienes dudas sobre si ha llegado el momento de renovar tu ascensor? Esta entrada de nuestro blog te las va a despejar.

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