Para entender el funcionamiento y la finalidad de un salvaescaleras, basta con detenerse a analizar el nombre con el que este invento fue bautizado.

Fácil, ¿no? Como bien has deducido, los salvaescaleras son sistemas de elevación diseñados para salvar una barrera de accesibilidad muy concreta: la escalera.

Dentro de esta familia de sistemas de elevación debemos saber diferenciar las sillas salvaescaleras de las plataformas salvaescaleras.

Escoger correctamente entre unas y otras dependerá directamente de las barreras arquitectónicas que deban salvarse, así como de las limitaciones de movilidad de las personas que se convertirán en sus principales usuarios.

Sillas

La silla salvaescaleras es una silla equipada con un arnés o cinturón de seguridad, reposabrazos y reposapiés, que se desplaza a lo largo de un raíl fijado a la pared, por encima del tramo de escalones de la escalera.

Este sistema es apto para prácticamente cualquier tipo de escalera, siempre y cuando su ancho sea de al menos 65 cm. La inclinación y la forma de la escalera no suelen ser impedimento.

Las sillas salvaescaleras resultan de gran utilidad a la hora de buscar soluciones económicas para pequeños obstáculos arquitectónicos.

En el ámbito doméstico, por ejemplo, y, en el caso de personas mayores con dificultades leves para moverse, pueden llegar a ser una solución muy práctica para salvar pequeños tramos de escaleras o desniveles no muy pronunciados.

Otra de las grandes ventajas de las sillas salvaescaleras es lo sencillo y rápido que resulta instalarlas, así como el poco espacio que se necesita para llevar a cabo dicha instalación.

 

Mujer subiendo una escalera en una silla salvaescalera

Plataformas

Dentro de las plataformas salvaescaleras podemos hablar, por un lado, de los elevadores verticales y, por otro, de las plataformas salvaescaleras.

  • La plataforma tiene mucho en común con la silla: comparten el raíl y su versatilidad para adaptarse a diferentes tipos de escaleras. La gran diferencia es que esta herramienta está diseñada para transportar de una altura a otra de la escalera a aquellas personas que sí presentan grandes limitaciones físicas (las que se desplazan en silla de ruedas, por ejemplo). Ante la falta de un tradicional ascensor, esta herramienta es una alternativa muy útil para personas con discapacidades motrices más severas.
  • Los elevadores verticales, en cambio, constituyen un sistema de elevación bastante parecido a los ascensores, aunque a efectos prácticos, pueden considerarse hermanos de las plataformas salvaescaleras.

    Estos elevadores suelen tener una cabina con paredes acristaladas y de un metro de altura aproximadamente, sin techo, y cumplen la misma función que las plataformas: salvar un tramo corto de escalones.

 

Plataforma salvaescalera en una escaler exterior

 

Para poder acertar con el equipo que escojamos, será imprescindible valorar condicionantes como la magnitud de la barrera arquitectónica que queramos salvar, el espacio, su viabilidad para ser intervenido, y, finalmente, las necesidades reales de las personas que más se beneficiarán de esta solución.

 

En Inapelsa ponemos a disposición de nuestros clientes un gran catálogo de sistemas salvaescaleras: sillas, plataformas inclinadas, plataformas verticales y vertical semicabinadas.

Te proporcionaremos toda la información que necesites en cualquiera de nuestras delegaciones.

 

Leemos y escuchamos hablar constantemente sobre la «accesibilidad», pero… ¿sabríamos aportar una definición exacta para este concepto? ¡Pásate por esta entrada de nuestro blog!

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